Especie (Susana Martín Gijón)

⭐⭐⭐⭐
1/2

Sinopsis:

Es verano en Sevilla. La inspectora Camino Vargas sigue de jefa de Homicidios. Paco Arenas, su mentor y amor secreto, está de baja y ella no tiene ganas de liderar a su equipo y menos aún de formar a la joven agente Evita Gallego. Cuando los cuerpos de un hombre desollado, de otro molido a palos y de otro inflado de comida hasta reventar aparecen abandonados en lugares emblemáticos de la ciudad, los indicios apuntan a un misterioso asesino en serie. Solo Gallego sabrá leer en los cadáveres el macabro mensaje y acompañar a Camino en una nueva bajada a los infiernos..

Trilogía Camino Vargas 2
"Especie" es una novela que me ha gustado muchísimo. Si “Progenie” ya me había convencido y entretenido, esta me ha tenido totalmente enganchada desde la primera página. Ese arranque con tres cuerpos apareciendo en distintos puntos de Sevilla es muy bueno y marca el tono de una historia dura, a veces muy dura, con escenas que pueden herir sensibilidades (ojo si sois aprensivos con el tema animal) pero que hacen que sea imposible soltar la novela. La trama, muy adictiva gracias a los capítulos cortos, centrada en el maltrato animal y la industria cárnica, va más allá del caso policial y deja una denuncia social que remueve, invita a reflexionar y ver algunas cosas de otra forma. 

En esta ocasión la inspectora Vargas me ha gustado más que en la primera entrega, ya le voy pillando el punto, eso sí, sigue sin pedirle permiso a la boca para hablar y opinar y esa falta de filtros arranca más de una sonrisa en medio de tanta oscuridad y dureza. Además, la incorporación de Evita me ha parecido un acierto. 

"Especie" es un thriller muy potente, más crudo que “Progenie”, con capítulos cortos, ritmo trepidante, una narración que va directa al grano y un misterio que me ha tenido en vilo hasta muy cerca del final. Es una novela incómoda a ratos, pero muy adictiva. Me pongo ya con “Planeta” que estoy deseando saber cómo termina esta trilogía.
Y cuando uno entrega el corazón a algo, es difícil recuperarlo entero de vuelta. Una parte se queda aferrada a la causa, a la persona o a la vida a la que lo entregó.

Para lo peor nunca se está listo.

... la ropa te cubre el pecho, la espalda, los brazos, quién sabe qué tormentos puede esconder una blusa.

... el ser humano es de los pocos animales que exterminan a los suyos sin un objetivo de supervivencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.