Comentario, Crítica, Opinión
“En mi casa reina el silencio de los que siempre gritan. Estamos yo, mamá y papá, y también mi hermano... pero él no cuenta porque nunca está. Sólo lo vemos cuando viene a pedir dinero porque no es culpa suya, grita él; sí, él también grita, y el silencio crece [..] En mi casa todo el mundo grita, y me da vergüenza decir que yo soy hija de este silencio... no es culpa mía.”
Nos habla de sus vecinos, sobre Ugo, el cartero (con el que mantiene unas interesantes charlas), de su mejor amigo, Franco.(su ángel).
“Yo quisiera ser feliz siempre, incluso cuando los demás me hacen daño. He sido feliz tres veces, y las tres gracias a Franco, que siempre es feliz. Él no es como los otros: no grita como los hombres ni llora como las mujeres. Siempre está riendo, como los ángeles... cuando estoy con él me parece como si volara en el cielo, arriba, arriba.”
Es una novela que reflexiona, sobre la amistad , sobre el amor, la mentira, la infidelidad, la vida y la muerte. La vida de Olga no es fácil, pero tampoco triste, quizá sí melancólica. Además es muy cortita, solo 166 hojas, enseguida se termina.
"...A lo mejor me iría bien estar muerta sólo un ratito, para saber si entre los muertos hay silencio, un silencio del bueno, sin una sola palabra, ese silencio que solamente puedes escuchar porque no existe...vamos, que me gustaría tener por un momento los oídos vacíos de verdad. Quién sabe si los muertos lo sienten, el silencio..."
Muy recomendable, pero creo que difícil de encontrar. La edición que yo encontré por casualidad en una mesa de El Corte inglés ya es del año 97. Lo mejor, su precio: 2,95€.