Las buenas intenciones (Víctor del Árbol)

⭐⭐⭐⭐1/2

Sinopsis:

Trilogía del Sicario sin Nombre 3.
Tras años oculto, el sicario sin nombre ha encontrado algo parecido a la paz en una casa frente al mar. Pero la muerte de un viejo aliado lo obliga a aceptar un último encargo: cerrar una cuenta pendiente con tres nombres en una lista. Solo entonces podrá liberarse.

Mientras tanto, Clara Fité intenta reconstruir su vida en Barcelona. Un cuaderno robado y la desaparición de dos niños en 1992 la arrastran a una investigación que nadie quiere reabrir. El poder, la culpa y el miedo se entrelazan en una trama que conecta lo que ocurrió entonces con lo que está a punto de estallar ahora. Cuando todo se derrumba, solo queda actuar. Incluso si equivocarse es lo único que uno puede hacer.

Con “Las buenas intenciones”, Víctor del Árbol pone punto final a la trilogía del Sicario sin nombre y lo hace de manera magistral. Quizá me ha gustado un pelín menos que las dos entregas anteriores, pero como final funciona perfectamente y deja todo bien atado lo que no significa, ni mucho menos, un final de color de rosa.

El sicario es un personaje que me ha fascinado desde “Nadie en esta tierra” y aquí descubrimos qué destino le ha reservado el autor, a la vez que se da respuesta al recorrido de los personajes que arrastrábamos desde las novelas previas. Corrupción, crimen organizado, violencia sin concesiones y ese cuaderno lleno de nombres capaces de hacer temblar a políticos, empresarios e incluso a la Iglesia vuelven a ser el motor de una historia potente, incómoda y muy bien construida.

Un cierre coherente, duro y a la altura de una trilogía que es más que recomendable.

Si miras mucho rato la oscuridad, los ojos acaban doliendo. Pero si los cierras, esa misma oscuridad es distinta; se puebla de cosas, de imágenes que llenan el vacío, y el tiempo pasa.

... cierta gente tiene el vicio de perder desde que son niños. Luego, las circunstancias solo aceleran esa vocación.

Solo sabes que estás atrapado cuando alguien te abre la puerta para que veas las posibilidades que hay fuera.XX.

Quizá tenía que conocerla a ella para entender que he vivido sin estar vivo para morir de una vez, no a pedazos, sino por dentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.