Sinopsis:
El Hospital Universitario Donostia se ha convertido en el epicentro de una serie de muertes imposibles. La sala de Urgencias es un caos: hay víctimas fatales de un accidente de tráfico, un cadáver mutilado y una paciente que le grita al diablo.
La enfermera Sophie Boussignac se descubre a sí misma en medio de un ataque de pánico y con la cara ensangrentada. No sabe qué ha ocurrido. Víctor Viso, un médico militar retirado que acaba de incorporarse al servicio, la ayudará a desentrañar el misterio. Ambos, rotos por sus pasados, comprenderán que algunas heridas nunca cicatrizan.
“La enfermera” es una novela que, siendo sincera, no me ha encantado. Sí me atrajo su planteamiento y tenía ingredientes para engancharme: el servicio de urgencias de un hospital, hechos difíciles de explicar, personajes con bastante que esconder, pero yo no conseguí meterme dentro de ella al cien por cien en ningún momento.
El libro no empezó mal. Tiene ese punto de intriga que despierta interés y que hace que quieras seguir leyendo. Además, buena parte de la historia transcurre en el Hospital Universitario de Donostia y todo el ambiente sanitario se percibe muy real, en algo se tenía que notar que el autor es médico de urgencias. Obviamente se utiliza jerga médica y se dan situaciones propias de un hospital y para mí todo eso está bien integrado y le da credibilidad a la historia y al escenario.
Sin embargo, creo que peca de una cantidad excesiva de personajes, entre estos, las tramas, las subtramas, los diferentes escenarios y alguna que otra pieza que va surgiendo, hubo algún momento en que se me hizo un poco bola. Otra cosa que me ha ocurrido es que no he conectado especialmente con ningún personaje, ni para bien, ni para mal. Sophie, la enfermera que da título a la novela, tampoco ha conseguido conquistarme, ni siquiera me ha caído bien. Y claro, luego está Viso, que parece que se ha escapado de una película de Jason Statham, el típico chico malo, de vuelta de todo, que ya llega curtido y con un misterioso pasado a cuestas a ocupar su puesto en el Hospital.
Aunque a mí no me ha conquistado, tengo muy en cuenta que es la primera novela de Martín Torres y, no me parece un mal libro, de ahí mi aprobado raspado. La ambientación es buena, el ritmo también, el conocimiento del mundo sanitario es obvio, hay tensión, situaciones turbias y unos cuantos giros y, en principio, creí que sería una novela que conectaría conmigo, pero no ha sido así. No sé si habrá una continuación, aunque tiene toda la pinta de que sí, pero yo no creo que me anime a seguir la pista a Viso y Sophie, la verdad.
Todo el dolor que tragamos aquí es personal, pero al trabajo ni traes cargas ni te las llevas... De lo contrario no aguantarás mucho haciendo lo que hacemos.
Una vez, me enseñaron que si puedes curar, curas. Si no puedes curar, alivias. Y si no puedes aliviar, acompañas.
Cuando la leyenda es mejor que la verdad, te quedas con la leyenda.









































