Sinopsis:
Nueva York, 1968. Mientras Estados Unidos se desgarra entre la guerra de Vietnam, la lucha por los derechos civiles y una creciente tensión política, Nicole Donaldson sueña con abrirse camino como periodista en un mundo dominado por hombres. Cuando se enamora de Frank Bernstein, un policía judío de Harlem, cree haber encontrado por fin la libertad para decidir su propio destino. Pero enfrentarse a la poderosa familia Donaldson significará desafiar todo aquello en lo que ha sido educada.
La investigación de un crimen que puede cambiar la historia la conducirá a una red de secretos, mentiras e intereses que muchos están dispuestos a proteger a cualquier precio. Al mismo tiempo, Frank sigue la pista de una trama de corrupción vinculada a la mafia, cuyos tentáculos alcanzan las más altas esferas del poder.
Una vez más, Paloma Sánchez-Garnica conquista a sus lectores con los temas que la han convertido en una de las autoras con más reconocimiento del panorama literario: la memoria histórica, los conflictos morales, los secretos familiares, las traiciones íntimas y los dilemas personales frente a sistemas opresivos.
Reconozco que cuando leí en la sinopsis de esta novela lo de “trama de corrupción vinculada a la mafia”, se me arrugó un poco el ceño y es que vengo de leer hace poco otra lectura “mafiosa” (Los huérfanos, de Carmen Mola) y ya comenté que, en general, las historias relacionadas con la mafia no me atraen especialmente, pero claro, aquí firma el libro Paloma Sánchez-Garnica, una autora que nunca me ha decepcionado, independientemente de que unas novelas me hayan gustado más que otras (como también es lógico) y de nuevo ha conseguido atraparme en una historia que me han gustado de principio a fin.
Esta vez viajamos a Nueva York (1968). Allí conoceremos a dos personajes que me han encantado. Por un lado Nicole Donaldson, una mujer que busca su lugar en el periodismo y que desde luego no lo va a tener fácil salvo que quiera limitarse a escribir sobre moda o recetas, pero… ¿cómo limitarse a eso con el panorama actual en el que vive? Nueva York es una ciudad convulsa, la guerra de Vietnam de fondo, la corrupción y la mafia que parecen estar presentes en cada rincón o la lucha por los derechos civiles son temas muchos más interesantes que un bizcocho recién salido del horno. Por otro lado está Frank Berstein, un policía íntegro, de los pocos decentes que quedan, que todavía lucha por hacer lo correcto, por meter entre rejas a quienes lo merecen, sin mirar hacia otro lado sean de la clase que sea y por supuesto… tampoco lo tiene fácil.
La historia me ha encantado, sobre todo destaco la habilidad de la autora para mezclar ficción con personajes y hechos reales sin que nada chirríe, más bien todo lo contrario, enriqueciendo con ello la trama de la novela. Mezcla con maestría la investigación, con secretos, conflictos familiares, corrupción y sentimientos y aunque al principio puede parecer que hay demasiados frentes abiertos, poco a poco todo va encontrando su lugar. Además, el misterio se mantiene vivo durante buena parte de la novela y siempre hay algún detalle que te invita a seguir leyendo un capítulo más.
Otra cosa muy destacable en esta historia, sin duda, es la ambientación. Paloma nos traslada al Nueva York de finales de los años sesenta con una facilidad pasmosa y consigue hacernos pasear por sus calles, o curiosear en la redacción de New York Times mientras respiramos el humo de los cigarros de sus redactores. Todo resulta muy visual, y muy real.
En cuanto a la época y el contexto histórico, es algo que tiene mucho peso en la novela, sobre todo la muerte de Robert F. Kennedy, ya que Nicole será testigo de ese momento (una testigo que interesará o no tener en cuenta) y que la marcará profundamente. Si alguien me dice que Nicole es un personaje real, me lo creo.
Y ese es otro de los puntos fuertes del libro, sus personajes. Todos estupendamente construidos, buenos, malos, menos buenos o menos malos. Todos tienen su peso en esta historia donde a veces las apariencias engañan y a veces algunas decisiones tendrán consecuencias inesperadas.
Obviamente mi personaje favorito ha sido Nicole, una mujer brillante, inteligente, con criterio, pero bastante ninguneada en la redacción del New York Times, aun sabiendo su valía. No lo tiene nada fácil, porque su padre ya tiene planes para ella y ella siente que le debe mucho, pero… no digo nada más.
Por supuesto Frank Berstein también me ha gustado mucho y que su vida se haya cruzado con la de Nicole, hace más interesante el papel de ambos en la novela, sin que eclipse al resto de las tramas.
De verdad que he disfrutado mucho de esta novela, con su dosis de misterio, de intriga, una historia de lealtades y secretos familiares, de ambición, de verdades a medias, de traición, venganza, dolor y sí mafiosos también, pero al final no me ha importado. Es una historia muy completa, con grandes personajes, un contexto histórico impecable y unos cuantos dilemas morales que se quedan pululando en la cabeza un buen rato. Porque al final, lo que queda claro es que el honor está en mantener unos principios cuando realmente estos pueden hacer que te salga caro.
Me ha gustado mucho.
... nadie está por encima del sistema. En la mafia se entra por voluntad propia..., pero solo se sale muerto.
En el contexto de mafia italiana, y especialmente en la Cosa Nostra, un uomo d’onore («hombre de honor») era un miembro oficialmente integrado en la organización criminal. Para alcanzar esta condición, el aspirante debía pasar por un ritual de iniciación mediante el cual quedaba vinculado de por vida a un estricto código de lealtad, obediencia y secreto.
Ahora, somos hermanos para siempre: cuando me necesites, estaré, cuando te necesite, estarás; en el peligro actuaremos como uno solo, la lealtad será nuestro escudo, así como la obligación ineludible de protegernos el uno al otro, y proteger a nuestras familias, siempre y pase lo que pase.



























