Sinopsis:
Baptiste y Marion llevan una vida feliz y tranquila con sus cabras a las afueras de un pequeño pueblo en la montaña. Una noche de invierno, Marion sufre fuertes dolores y, para asombro de ambos, da a luz en el baño de casa.
Este es el punto de partida de Caída de las nubes, un relato coral que combina múltiples puntos de vista sobre la llegada de este bebé inesperado que pondrá en cuestión todo lo que los personajes creían saber y que explora el conflicto íntimo entre el instinto maternal y las consecuencias de un hecho traumático.
Bérot vuelve a hacer gala en este libro de su distintivo estilo: una prosa fragmentada, ágil y precisa, casi sin puntos, y con un sugerente formato de lectura que contribuye a hacer del libro un original juego que implica también al lector.
Aunque reconozco que las historias de Violaine Bérot se salen bastante de mis lecturas habituales, esta autora tiene una forma de narrar muy particular que me gusta. Es el segundo libro que leo de ella después de Como bestias y me vuelve a fascinar su capacidad para analizar el alma humana. Caída de las nubes, una historia extraña e incómoda por momentos que me ha atrapado más de lo que esperaba.
La novela arranca con un hecho que ya te deja descolocada desde el principio: el nacimiento repentino de un bebé en un entorno rural, tan repentino, que Marion, la madre, da a luz de forma completamente inesperada, sin que nadie, ni siquiera ella misma, supiera que estaba embarazada. A partir de ahí, la autora construye un relato coral en el que vecinos, familiares, amigos e incluso los propios padres del bebé van aportando su visión de lo sucedido. Poco a poco, todas esas voces van componiendo un puzle que habla no solo del desconcierto ante ese nacimiento, sino también de la maternidad, del cuerpo, de la fragilidad mental, del juicio ajeno y de cómo cada persona interpreta una misma realidad de manera distinta.
Además, me ha parecido muy original la estructura que propone la autora. El libro puede leerse de dos formas:
1. Lineal
Siguiendo el orden normal de las páginas.
2. Por personajes
Siguiendo el orden numérico que aparece al final de cada párrafo, agrupando así la historia por personajes.
En el caso del audiolibro, ambas opciones aparecen incluidas. La primera parte de la grabación sigue la lectura lineal, pero luego se repite íntegramente permitiéndote escuchar a cada personaje por separado. Tengo que decir que esta segunda opción me convenció mucho más. Al ser párrafos tan cortos y directos, en la primera escucha a veces me costaba identificar quién hablaba en cada momento, pero al agrupar las voces, todo encaja como un puzle perfecto.
Los personajes, desde luego, son el punto fuerte de esta autora con esa capacidad que tiene para conseguir que cada narrador tenga su propia personalidad y su ritmo. Su estilo es muy directo y sin adornos. Transmite muy bien, la sorpresa, la preocupación, el agobio y la confusión de los personajes, pero sobre todo lo que me ha parecido más interesante es cómo trata el tema de la maternidad, la sorpresa, el rechazo, el desconcierto de ser madre cuando no era algo planeado ni deseado. ¡Cómo es posible no ser consciente de estar gestando otra vida en tu cuerpo! La verdad es que es una historia dura y de esas que hacen reflexionar. ¿Qué pensarías tú si conocieras un caso así en tu entorno? ¿De verdad es posible ignorar algo tan increíble? Yo creo que la autora aborda el tema con delicadeza y empatía y sobre todo sin juzgar.
Para ser una novela tan breve es bastante intensa, consigue hacerte pensar y diría que me ha gustado más que “Como bestias”. Creo que volveré en algún momento a Violaine Bérot porque tiene algo muy especial a la hora de explorar las emociones humanas.
... que aquel bebé se hubiese tomado la licencia de penetrar en mí sin permiso, no podía aceptar la violencia con la que había irrumpido en mi cuerpo, no podía soportar semejante intrusión, semejante ultraje, pero a quién habría podido contarle algo así, a quién habría podido decirle aquellas palabras impronunciables, este bebé me ha violado.
... se equivoca usted el instinto maternal sí que existe lo he visto en mis animales el problema es solo mío.
... para alguien así el primer contacto con el bebé puede ser terrible, y somos nosotras las que tenemos que estar alerta, las que no podemos dejar a un recién nacido en brazos de un simulacro de madre, de una autómata que reproduce mecánicamente los gestos de una madre sin afecto alguno.






























