Sinopsis:
El hallazgo del cuerpo de una joven con síndrome de Down en Vigo desencadena una investigación que sacude los cimientos de una ciudad acostumbrada a mirar hacia otro lado. Al frente del caso está Carlos Manso, un antihéroe desencantado y de buen corazón experto en fracasos.
Tras conocer a Pedro, también con discapacidad intelectual, Manso arriesgará su vida, iniciará un viaje interior de superación de prejuicios y comprenderá que, en el intento de ganar contra todo pronóstico, hay gente que comete el error de confundir la bondad con la estupidez. Gente a la que no le importa destruirlo todo.
Una serie humana, brillante y poderosa. La ira de los mansos y Me llaman Nadie son el punto de partida de una saga consolidada en Galicia y, con esta edición, que reúne las dos primeras novelas en el mismo volumen, podrás entrar en ella por la puerta grande.
Voy a empezar por lo importante. Me ha encantado. Sabía que este libro de Manuel Esteban era de los que encajan con mis gustos, pero no pensé que iba a conectar tanto con él. “La ira de los mansos. Los casos iniciales” reúne en un mismo ejemplar los dos primeros casos protagonizados por Carlos Manso (“La ira de los mansos” (Premio Xerais de Novela 2016) y “Me llaman Nadie”) que, además, tienen lugar en la ciudad de Vigo.
Como casos policiales las dos novelas me han gustado y creo que ambas funcionan muy bien, incluso como en el caso de la segunda que uno ya sabe quién es el “malo”, o al menos uno de ellos, en ningún momento he perdido el interés por seguir leyendo y por saber más cosas tanto del caso como de Manso y el resto de personajes que lo rodean. Son historias ágiles, fluidas que enganchan enseguida al lector, quizás la segunda tiene más ritmo que la primera donde el caso resulta ser mucho más personal para Manso, pero más allá del misterio y de descubrir qué o quién está detrás de los asesinatos, Manuel Esteban aprovecha estas tramas para hablar sobre más cosas, cosas presentes en nuestra sociedad actual como los prejuicios, la exclusión, sobre cómo invisibilizamos y tratamos a las personas con discapacidad intelectual, eso sí, sin sermonear al lector y evitando en todo momento dramatizar la situación. Todo fluye de forma muy natural sin intención de dar lecciones.
Pero si hay algo que ha gustado en este libro es Carlos Manso. Este tipo es un auténtico antihéroe y a pesar de sus defectos, que los tiene, me ha parecido una gran persona. Es muy peculiar, solitario, insomne, inteligente, reflexivo, observador, crítico, tiene algo de filósofo, lo mismo te cita a los clásicos que sabe de música o de arte. A veces es irónico, a veces cínico y en lo personal no es ejemplo de nada, yo diría que se le dan mejor los fracasos que los éxitos. Es cierto que a veces tiene una forma muy poco ortodoxa de resolver las cosas, pero me ha parecido brillante. De hecho, me ha pasado algo que no me suele ocurrir con este tipo de género literario y es que he ido marcando con post-its un montón de frases y reflexiones de Manso. Otra cosa que me ha gustado es cómo van cambiando muchas de las ideas preconcebidas que tiene (y muchas veces tenemos) tan asumidas, cómo se van desmoronando algunos de sus prejuicios y cómo él mismo se corrige cuando vuelve a caer en ellos. Todo comienza a raíz del primer caso, donde la víctima es una joven con síndrome de Down que le adentrará en una realidad que desconocía por completo y que le llevará a conocer a personas que le harán ver el mundo de una forma diferente.
Algo muy destacable también en la novela es la ambientación. Yo creo que todas las novelas ganan puntos a ojos del lector si se desarrollan en un lugar que conocen y en este caso ha sido así. La ciudad de Vigo está viva en esta novela y ha sido un gusto acompañar a Manso incluso hasta el Decathlon.
Creo que ha quedado claro que la he disfrutado. Me ha gustado mucho cómo está escrita, me ha atrapado desde la primera página, me ha encantado esa mezcla de novela policial y crítica social que está muy bien equilibrada y que además es necesaria. Para mí una lectura más que recomendable y seguro que me dejo cosas en el tintero. Ahora cruzo los dedos 🤞🏼para que NdeNovela se anime con el siguiente “A vinganza dos homes bos”.
Cuando llevas tanto tiempo asomado a los sótanos del alma llegas a pensar que ya nada te afectará. Llevas el tufo tan metido en la nariz que eres capaz de limpiar cualquier letrina mientras almuerzas.
Envejecer es esto, sentirte fuera de lugar en tu propia ciudad. Sentirte fuera de lugar en cualquier lugar.
La vida no lleva filtros ni mallas de licra. No es épica, ni apoteósica. Ni tan siquiera digna. Somos nosotros mismos los que pintamos por encima el cuadro en el que salimos vestidos de héroes.
Qué rápido pasa la mente humana de las certezas a las dudas. Qué pronto acomodamos lo que vemos a lo que esperamos. Lo que deseamos a lo que conseguimos. Somos supervivientes natos.
Los policías son muy celosos de su vida privada. No quieren llevar la mugre a casa. A mí me da igual. Tengo la casa hecha una cuadra.
Cuando uno es joven llena la faltriquera de respuestas, pero con los años los bolsillos se van rompiendo. Y las respuestas se van cayendo.
Prometer es un crédito tan fácil de conseguir como difícil de devolver.






























