Sinopsis:
Tras un virus más letal que cualquier pandemia anterior, el mundo se apaga. No hay electricidad, no hay combustible, no hay hospitales ni certezas. Solo bosque, frío y hambre. En algún punto de Norteamérica, cuatro hermanos sobreviven como los primeros humanos: caza, pesca, fuego y una misión heredada como un juramento: repoblar la Tierra.
Pero sobrevivir no es lo más difícil. Lo realmente insoportable es lo que viene después: los dilemas, los celos, las traiciones y ese borde moral que antes parecía imposible cruzar… hasta que la civilización deja de existir.
Mientras tanto, en Madrid, Julio Pulido intenta escribir esta historia a contrarreloj. Viene de una trilogía de novela negra exitosa, pero una separación lo ha vaciado por dentro. Su agente aprieta, la editorial exige, y Julio se pregunta si aún sabe quién es cuando no está escribiendo.
Distopía X entrelaza la crudeza de un mundo primitivo con los engranajes del mundo editorial hasta llegar a una revelación inquietante: quizá la ficción no es un refugio… quizá es una trampa.
Distopía X me ha dejado con sensaciones encontradas. Es verdad que tiene puntos interesantes, pero yo no he terminado de conectar con ella como me habría gustado por algo muy concreto.
La premisa me llamó la atención desde el principio. No suelo leer muchas distopías, pero es un género que no me disgusta, así que me anime a comprar el ebook para el Kindle. Además, es un libro que se lee muy rápido: no es especialmente largo y está escrito de una forma bastante ágil, lo que hace que avances casi sin darte cuenta.
La historia combina dos líneas narrativas::
• Los capítulos impares: Siguen a una familia que intenta sobrevivir a una pandemia letal en aislamiento total, con el peso de ser los encargados de que la raza humana no desaparezca.
• Los capítulos pares: Nos presentan a Julio Pulido, un escritor que ha tenido éxito con la novela negra pero que ahora está en plena crisis creativa y personal, intentando sacar adelante precisamente esta historia distópica mientras su entorno laboral duda de su cambio de registro. Reconozco que este juego metaliterario me ha parecido un acierto porque no me lo esperaba.
La novela plantea dilemas morales interesantes sobre hasta dónde estaríamos dispuestos a llegar en situaciones extremas y aquí es donde yo he tenido un problema con el libro. La idea de “repoblar la Tierra” dentro de la propia familia se me ha hecho muy cuesta arriba. Entiendo lo que pretende plantear, pero personalmente me ha generado mucho rechazo y me ha sacado bastante de la historia. Más que hacerme reflexionar, me ha resultado incómodo de leer. Ya os digo que si soy yo parte de esa familia se acaba el libro y el futuro de la especie.
Creo que es una novela con una propuesta original, con ritmo y con intención de ir un poco más allá de la típica distopía, pero en mi caso esa incomodidad ha pesado más que lo demás. Aun así, entiendo perfectamente que a otros lectores, sobre todo, sin prejuicios y con más amplitud de miras que yo, les haya gustado mucho más porque la estructura y el trasfondo están bastante bien.






























