Sinopsis:
Elías es un prestigioso director de producción de series cuya trayectoria cae repentinamente en entredicho cuando su equipo de rodaje se planta en una absurda huelga. La crisis laboral coincide con la muerte de su padre en Ferrol, lo que lo obliga a dejar todo y regresar a su tierra natal. Allí descubrirá, asombrado, que su padre había fabricado un artefacto explosivo en el desván. Conocerá a Merceditas, una octogenaria cascarrabias; a Irene, una atractiva y enigmática vecina; a Ana, una mujer migrante sin papeles y a los miembros furiosos de una rondalla que lo persiguen. Todo se convierte en un delirio mientras su mundo laboral y personal cae en el caos. Y Merceditas parece tener la clave de todo. Una novela de personajes rotundos que transita entre el drama y el humor para reflexionar sobre el éxito y lo que permanece en una sociedad adanista. Una historia sobre el caos y el orden, donde volver a empezar es una ley de la naturaleza.
Sinopsis gallego:
Elías é un afamado director de produción de series, cuxa traxectoria se ve repentinamente desprestixiada cando o seu equipo de rodaxe se planta nunha absurda folga. A crise laboral coincide coa morte do pai en Ferrol e vese na obriga de deixar o traballo e volver á súa terra natal. Alí descubrirá asombrado que o seu pai fabricaba un artefacto explosivo no faiado; coñecerá a Merceditas, unha rabuda octoxenaria; a Irene, unha atractiva e enigmática veciña; a Ana, unha muller migrante sen papeis, e aos membros furiosos dunha rondalla que o perseguen. Todo se converte nun delirio, mentres o seu mundo laboral e persoal cae no caos. E Merceditas parece ter as claves do que sucede. María Solar ofrécenos unha obra vibrante, emotiva e de personaxes rotundos. Unha novela que transita entre o drama e o humor para reflexionar sobre o éxito, e o que permanece, nunha sociedade adanista. Unha historia sobre o caos e a orde, onde volver empezar é unha lei da natureza.
Las malas ideas, es una novela que se lee con facilidad, casi sin darte cuenta, pero que deja más poso del que parece a primera vista y que me ha gustado mucho.
Yo creo que se puede definir como una tragicomedia donde, Elías, el protagonista, se ve envuelto en un desorden monumental tras la muerte de su padre, a cuyo funeral no llega a tiempo: desde crisis laborales y de pareja hasta el surrealista hallazgo de una bomba en el desván. El caso es que una vez que llega a Ferrol, le van creciendo lo enanos sin darse cuenta y la historia se dirige hacia un caos de esos que son imprevistos y te desordenan la vida sin avisar.
Lo que más me ha gustado es cómo la novela consigue equilibrar temas tan duros y actuales —como la soledad de nuestros mayores, el vacío que deja la jubilación o la vulnerabilidad de los inmigrantes frente a mafias sin escrúpulos— con cierto sentido del humor, sin caer en el dramatismo, quitándole hierro al asunto, pero no importancia. A menudo nos olvidamos de que las personas mayores siguen teniendo ganas de hacer cosas y esta novela es una lanza a su favor. Uno de los personajes más increíbles es Merceditas, a veces indomable, pero también muy humana, su preocupación por Ana, su temor a lo que piense "la perla" de su hijo... la verdad es que la relación con este me ha dado tanta pena como coraje.
Es una novela que engancha, que fluye con naturalidad mientras va dejando preguntas de fondo sobre cómo vivimos, qué dejamos de lado y cómo afrontamos los cambios que no elegimos. Es una reflexión sobre las segundas oportunidades, sobre si es posible enmendar errores del pasado y sobre cuánto de nosotros mismos sacrificamos por el trabajo.
En definitiva, una lectura disfrutable, ágil y con contenido, que entretiene pero también invita a reflexionar.
Estaba tan habituado a la presión que, cuando un médico le preguntaba por su nivel de estrés, siempre contestaba «normal».
Porque llorar es bueno, aunque siempre nos lo hayan vendido como un signo de debilidad.
Pero esa gente, la gente sin escrúpulos y con apoyos, flota. Flota y regresa.
Hay algo en las madres que no les permite aceptar del todo la realidad de un mal hijo. Por eso, les dan infinitas oportunidades de repararse, y en cada una confían en conseguirlo.
A veces no quieres cambiar, pero es el mundo el que cambia y nos desplaza.
Vivir va de eso, de aceptar o rebelarse ante los cambios, de intentar ordenar el desorden, por eso estaba seguro de que este momento, como todos, era solo transitorio. De eso va vivir.






























