Sinopsis:
Clarissa es la hija de un alto cargo del ejército austriaco. Huérfana de madre desde la cuna, a los ocho años es internada en una escuela conventual, donde pasará los siguientes diez años de su vida. Al salir del convento, Clarissa entra a trabajar como secretaria para un psicólogo infantil que la envía a un congreso de Pedagogía en Lucerna. Allí conoce a Léonard, un jovial y apasionado francés con quien iniciará un intenso romance. Pero la inminencia de la guerra los obliga a volver cada uno a su país, ahora en bandos enfrentados. Ya en el frente, donde sirve como enfermera, Clarissa descubre que está embarazada y toma la decisión que condicionará el resto de su vida.
"Clarissa" es otra obra (inconclusa, hay que añadir) donde Zweig, vuelve a demostrar lo bien que escribe, con esa prosa elegante e impecable que ya conocemos, pero no será una de mis favoritas, la verdad.
Para mi sorpresa, me ha costado muchísimo entrar en esta historia, las primeras 50 páginas, que abarcan desde 1902 a 1914, se me hicieron cuesta arriba con esa presentación tan pausada de la infancia y educación de Clarissa, y la relación casi inexistente con su padre, tan frío y autoritario, el ritmo se me hizo algo lento y no terminaba de engancharme.
A partir de 1914 y del viaje de Clarissa a Lucerna, la historia toma otro cariz y finalmente estaba deseando saber qué derroteros iba a tomar la vida de la protagonista, para solucionar un “problema” al que no tiene muy claro cómo enfrentarse, todo ello, además, teniendo como telón de fondo la Primera Guerra Mundial, escenario que utiliza el autor para reflexionar sobre su origen y consecuencias.
En general ha sido una lectura interesante, pero como digo, no de mis favoritas del autor.
Era el padre más decorativo que ningún hijo pudiera soñar, orgulloso, un padre como salido de un libro de lecturas, una especie de emperador o príncipe en la tierra, cuyo sable tintineaba ligeramente.
Lo esencial es amar lo que se hace, y hacerlo honrada y decentemente hasta el final.
Un país no cuenta por sus muertos insignes. Cuenta por sus vivos. Pero no pervive en sus altos y altísimos personajes, sino en los anónimos".

















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.