Nadie sabrá de mi (Javier Arias Artacho)

TITULO: Nadie sabrá de mí
AUTOR: Javier Arias Artacho
EDITORIAL: Berenice

Sinopsis Editorial: 

Durante la posguerra barcelonesa, la vida no es nada fácil para María. Solo el amor parece dar tregua a tanta pobreza, aunque su pasión por el señor Albert sea un imposible que malogrará su inocencia... y condicionará la vida de otra mujer.

¿Qué relación existe entre María e Isabel, que vivirá en el Buenos Aires de 1976, durante la dictadura de Videla? ¿De qué modo está vinculado el secuestro de esta última con el pasado de aquella joven?

Quizá la respuesta se encuentre oculta en la novela que Marisa descubre, junto al cadáver de su amante, en un viejo hotel de Barcelona. ¿Cómo alterará su existencia la lectura de sus páginas?

Tres historias aparentemente inconexas que avanzarán en paralelo hasta confluir en una única trama de pasiones cruzadas, certezas a medias e intereses silenciados que acabarán por salir a la luz. Viajes de ida y vuelta entre el presente y el pasado que nos revelarán la tozudez y la fuerza del destino, así como la belleza de unas vidas imperfectas... Sacudidas, siempre, por el amor.

Aunque Javier Arias Artacho es un autor con unos cuantos libros ya publicados, yo lo conocí leyendo "La tierra del viento" en marzo de 2018. Fue un libro que me gustó muchísimo y ha sido una alegría saber que publicaba una nueva obra. En esta ocasión viene de la mano del sello Berenice de Almuzara Libros desde donde me enviaron un ejemplar en papel, aunque para cuando llegó yo ya lo había leído en el kindle 🤷‍♀️ y es que fue empezar y ya no parar. Me encanta haber empezado marzo con una lectura cinco estrellas que me ha dejado tan buen sabor de boca.

Ya sabéis que me gustan mucho las historias con varias tramas que aparentemente no tienen demasiado en común por mucho que sepamos que de algún modo acabarán encajando o coincidiendo en el tiempo. Bien, pues esta es una de esas historias y me encanta confesar que me ha costado "ver la luz" mientras intentaba adivinar qué tenían en común las mujeres de esta novela y quizás por eso mismo me ha absorbido su lectura desde el primer capítulo.

En "Nadie sabrá de mí" encontramos tres mujeres, tres tramas diferentes y también tres tiempos distintos.

Por un lado, en la Barcelona de 1944 tenemos a María. Es la España de la posguerra, algo que queda muy bien reflejado en la historia. Ella es la protagonista principal de la novela y un personaje que acabará calando en el lector. María trabaja como sirvienta con su tía Carmen en casa de los Girbés, una acomodada familia. Ambas tienen lo justo para vivir y aunque sabe que enamorarse del hijo de los Girbés es una historia condenada al fracaso desde el principio, no puede evitar seguir los dictados de su corazón, algo que acabará cambiando su vida y la de todos los que la rodean. María "a priori" parece un personaje algo inocente y débil, pero ni ella misma sabe lo fuerte que puede llegar a ser.

Cruzando el charco, nos trasladamos a la Argentina de 1977 gobernada bajo la dictadura de Videla. En Buenos Aires vive Isabel, a quien los militares secuestran para interrogarla sobre el paradero de su marido utilizando para ello los métodos y torturas que sean necesarios. Aquí aparece el coronel Azcona, un personaje lleno de contrastes que me ha parecido sumamente interesante, es alguien en quien se refleja la peor y también la mejor parte de un ser humano. Encajar el personaje de Isabel en esta historia ha sido todo un desafío. Creo que ha sido la trama que más me ha descolocado (hasta que todo tiene sentido, obviamente). Y un detalle que me ha gustado mucho, porque lo ha hecho más creíble y "audible" es que los personajes argentinos hablen con el acento y el "voseo" característico del país. 

Javier Arias Artacho
Fotografía Instagram del autor
Y, por último, volviendo a la Barcelona de 2010, encontramos a Marisa. Marisa tenía una cita importante con alguien a quien no veía hace muchos años, pero algo no sale como estaba previsto y lo único que se lleva de vuelta de esa cita es un libro en el que encontrará una serie de nombres y números a los que intentará encontrar sentido sin perder tiempo. El detalle del libro, sobre el que prefiero no decir nada, me ha encantado.

Sin profundizar ni entrar a analizar una época como la de la posguerra o el entorno político argentino en los setenta, el autor nos ofrece las pinceladas justas para que nos hagamos una idea del momento actual de cada escenario y de la situación personal de las mujeres que viven en él.

De las tres historias, la de María es la única contada en primera persona. A través de su voz nos mostrará sus sentimientos, sus miedos, sus dudas, la tragedia de su vida, su lucha por salir adelante y por eso consigue la simpatía y empatía del lector. Sin duda, para mí, ella es el personaje más entrañable de esta novela, aun así, las historias de Isabel y Marisa también me encantaron.

"Nadie sabrá de mí", nos lleva hacia adelante y hacia atrás en el tiempo de forma alterna hasta que las tres tramas, en mi opinión perfectamente equilibradas, ya que todas me atraparon por igual, encajan en una sola y lo hace de una forma maravillosa. Cuando todo se une piensas... "¡Claro! ¡Eso es! No podía ser de otra forma"

Esta es una novela habla de amor, de pasión, de resistencia y resiliencia. Es una historia de mujeres (que no para mujeres) luchadoras, que no se rendieron y que también amaron y cuyo destino acabará en un emocionante final. Una preciosa y adictiva novela llena de secretos, que os sorprenderá y por momentos desconcertará tanto como a mí, o al menos eso espero si os animáis a leerla. Yo confieso que he tenido que leer casi tres cuartas partes del libro para empezar a darme cuenta donde iban encajando las piezas de este puzle literario que tanto me ha entusiasmado y que también he disfrutado gracias a la bonita prosa del autor y a esos saltos en el tiempo que consiguen que siempre quieras leer un capítulo más.

Creo que ha quedado claro lo mucho que me ha gustado el libro y aunque no quiero comparar, porque las historias son muy diferentes, esta historia, cuya trama me ha parecido más compleja, me ha gustado todavía más que "La tierra del viento".

Yo os invito a que la leáis, no os va a durar nada, pero no solo porque no es muy extensa, sino porque en cuanto leáis los tres primeros capítulos y conozcáis a María, Isabel y Marisa ya no vais a querer parar hasta saber qué ocurre con las protagonistas del libro.

Así comienza "Nadie sabrá de mí"
Barcelona, 1944. Hay recuerdos que no se olvidan. Hay recuerdos que se parecen a cuando nos miramos al espejo, pero sin envejecer. En nuestra memoria no envejecemos y hoy todavía veo a Nuria arrastrándome hasta la Plaça Nova, riendo como si zarandeara cascabeles. Aquella noche de agosto, Barcelona no era de ceniza. La plaza parecía desdentada por los bombardeos de años atrás, pero los farolillos de colores y la música brillaban mucho más que aquellas oquedades oscuras. Nuria me señaló la verbena como cuando los niños apuntaban a la cucanya y corrían para rodearla y ser los primeros en golpear entre el jaleo de la gente. Entonces la Plaça Nova era un hormiguero de gente, con las banderas rojas y gualdas agitando el «arriba España», vociferando igual que el día del desfile de la victoria cuando yo todavía era una niña, y me parecía que había pasado mucho desde el fin de la guerra. Aquello era de otro tiempo y los niños que intentaban atravesar el palo a dos metros del suelo ya no recordaban las bombas, como si nunca hubiese sucedido. La fiesta de Sant Roc lo redimía todo, y el todo era aquel remolino de gegants, correfocs, juegos y chocolatadas. La madre de Nuria le había dicho que las fiestas ya no eran como las de antes de la guerra. Para ella, más bien nada era como antes de la guerra, porque Barcelona se había vuelto marchita y miserable. Sin embargo, para Nuria y para mí aquella noche solo palpitaba la música, y el pasodoble que sonaba cuando llegamos a la verbena era todo lo que queríamos escuchar en los próximos años. Yo solo tenía quince años.

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