La isla de las últimas voces (Mikel Santiago)

TÍTULO: La isla de las últimas voces
AUTOR: Mikel Santiago
EDITORIAL: Ediciones B

Sinopsis Editorial:

Una isla perdida en el mar del Norte.
El temporal se cierne sobre St. Kilda y casi todos han huido en el último ferry. No quedan en la isla más de cincuenta personas, entre ellos Carmen, una mujer española que trabaja en el pequeño hotel local, y un puñado de pescadores. Serán ellos quienes encuentren un misterioso contenedor metálico junto a los acantilados.

Una extraña caja traída por las olas.
A través de unos personajes llenos de matices y secretos, atrapados en el corazón de la tormenta, Mikel Santiago nos plantea la pregunta que sobrevuela cada página de la novela...

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para sobrevivir?

“La isla de las últimas voces” es la tercera novela que leo de Mikel Santiago. Creo que me solamente me falta por leer la anterior a esta, que si no recuerdo mal salió el año pasado y se titula “El extraño verano de Tom Harvey”. Tanto la primera como la segunda novela del autor me gustaron, aunque yo no llegué a entusiasmarme con ninguna de ellas tanto como esperaba tras leer reseñas muy positivas de ambas, la verdad. Me gustaron, como tantas otras y ya, y, claro habiendo tanto donde elegir, me salté la tercera, pero no sé, esta me parecía muy interesante, la verdad. A mí dame una isla y un temporal y ya me monto yo sola una novela, así que decidí hacer un viajecito literario a St. Kilda.

¿Y cuál ha sido mi sensación? Pues reconozco que me ha gustado más que las anteriores y que sus más de 500 páginas apenas me duraron un par de días, pero "algo" me ha faltado para que la lectura fuera redonda.

La historia comienza cuando un avión que transporta un extraño contenedor, cuyo contenido desconocen la mayoría de las personas que viajan en el avión, se estrella en el mar. Sólo sobrevive al accidente una persona y ... la caja, aunque aparecerán por separado en St. Kilda.

Mientras tanto en la isla se preparan para una tormenta que amenaza con ser de las más fuertes que se recuerdan. Se acerca la Navidad y la mayoría de los habitantes de St. Kilda han cogido el ferry para pasar las fiestas con amigos o con familiares, así que no son muchas las personas que se quedan esperando el temporal. Entre ellas está Carmen, una mujer española, que quizás buscando su lugar y por qué no, soledad, fue la única que se presentó para el puesto de trabajo que ofrecían en el único hotel que hay en la isla, regentado por Amelia, una mujer viuda, algo mayor, que empieza a estar un poquito achacosa.

Cuando dos barcos pesqueros encuentran a flote el famoso contenedor, deciden llevarlo hasta el puerto de St. Kilda y el conflicto surgirá cuando una parte de los habitantes de la isla están a favor de informar del hallazgo a quien proceda y otra parte están a favor de quedarse con lo que sea que haya en su interior.

Mientras no se ponen de acuerdo la tormenta va empeorando y el único superviviente del avión va a parar al peor lugar al que podía llegar (y no digo más). Sin embargo, algo más parece estar ocurriendo en la isla que afecta a sus habitantes, unos parecen dormir más plácidamente de lo que han dormido en años, otros sueñan y escuchan voces que les recuerdan aquello que nunca han contado, los secretos que cada uno ha ocultado durante mucho tiempo, unos más graves que otros y poco a poco el lector irá escarbando en el interior de todos ellos porque el que más y el que menos tiene secretos o culpas que expiar.

La novela se divide en nueve partes y cada una de ellas en capítulos más bien cortitos que invitan a leer sin parar, la verdad. Cada capítulo lleva el nombre de un personaje y avanzaremos en la historia a través de ellos. Me ha gustado mucho que uno de los personajes más importantes en la trama de la novela nos hable en primera persona, creo que así empatizamos más con él y con todo lo que le está ocurriendo. Además es un personaje que me ha gustado bastante, el típico protagonista de una película de acción, un tipo duro, reservado, enigmático y misterioso y lógicamente dueño de algunas de las mejores escenas de acción de la novela y es justo decir que también de algún que otro momento más "simpático".

Una de las mejores cosas de esta historia, creo que es la ambientación y la descripción del entorno. A mí, que me encantan los sitios aislados, me apetecería mucho ir a un lugar como St. Kilda, y a la vez consigue que me lo piense al lograr transmitir esa sensación de estar atrapados que están sintiendo algunos de los personajes, ya que es del todo imposible que el ferry pueda acercarse al puerto debido al mal tiempo. Conmigo además, también ha logrado hacer real la sensación de frío gélido y que la humedad y el viento que trae consigo la terrible tormenta que se cierne sobre St. Kilda traspasen las páginas.

Bien podría ser la Theresa de la novela.
Fotografía de Entropy.
Como os decía, el libro me ha gustado bastante y si no ha sido una lectura redonda creo que se ha debido a un par de cosas:

- Una, que a que a medida que leía, algunas partes me han traído recuerdos de libros ya leídos e incluso escenas de algunas películas. Un poquito de "It" por aquí, ese no saber qué “eso” que esconde la caja y no poder ponerle nombre ... un poquito de "El resplandor" por allí, por la sensación de estar aislados en la isla (además aquí también tenemos un hotel)... esa fanática religiosa que me ha recordado a una que aparece en Silent Hill, esa forma de los personajes de conectar con recuerdos y con esas “voces” que también he leído y visto ya en muchas ocasiones, en fin... que ha sido como leer un historia hecha con fragmentos de historias ya conocidas, lo que tampoco es que sea malo, pero sí menos original.

- Dos, el final no me ha acabado de convencer. Me han faltado explicaciones, porque lo confieso, yo quería saber más. Después de despacharme las más de quinientas páginas, quería saber bastante más, pero... ¡es lo que hay!

En todo caso me ha entretenido mucho y desde luego a los fans del autor creo que les gustará bastante y a los que todavía no conocen a Mikel Santiago, les animo a que prueban con esta historia, o por qué no con cualquiera de las anteriores. Mikel Santiago escribe con una prosa sencilla, hay gran cantidad de diálogos que otorgan ritmo a la narración y además todas sus novelas son autoconclusivas y eso para mí es un punto a su favor.

Puedes leer la primeras páginas de esta novela AQUI.

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