El evangelio del mal (Patrick Graham)

(Leído en Noviembre de 2009) Nº 79

SINOPSIS:
Tras la pista de un evangelio satánico, una agente del FBI y un exorcista se toparán cara a cara con las fuerzas del Mal. Los asesinatos, en el siglo XIV, de unas monjas consagradas al estudio de los libros prohibidos por la Iglesia y los de cuatro jóvenes camareras en la actualidad presentan sobrecogedoras coincidencias. Todo apunta al evangelio de Satán, un libro maldito desaparecido hace más de seis siglos y que podría poner el poder de la Iglesia en manos de los mismísimos adoradores del Diablo. En una investigación que los lleva desde las montañas rocosas en Estados Unidos hasta un convento en Bolzano, Italia, y la biblioteca secreta del Vaticano, una agente del FBI y un exorcista buscarán el evangelio, ignorando que quizá se estén enfrentando al mismo Diablo… Asesinatos, torturas rituales, textos antiguos por descifrar… Acción ininterrumpida a ritmo cinematográfico con los mejores ingredientes de El silencio de los corderos y El exorcista. Un viaje alucinante a través del tiempo. Una carrera contra el Mal con el tiempo en contra...

Madre mía. Cuánto tiempo hacía que no leía una novela que me pusiera los pelos de punta. Me lo he pasado pipa leyendo este libro y voy a reconocer, que aunque no soy nada melindrosa para las lecturas durante un par de noches he soñado con la protagonista femenina de esta historia (la Agente Marie Parks) y no ha sido precisamente agradable.
Las situaciones por las que pasa, además de su capacidad (tras un accidente) no sólo para ver lo que les ocurrió a las víctimas de distintos asesinatos, sino para sentir como ellas sintieron, hacen que los flashes que sufre a lo largo del libro sean muy acelerados y visuales, consiguiendo como lector transportarte dentro de la escena.

FRAGMENTO
El asesino, concentrado en su obra, está tan cerca de Marie que su respiración hace temblar el pelo de la chica. El corazón de Marie late lentamente. No siente nada. Luego, la respiración se aleja y ella oye que baja la escalera que había apoyado en la cruz. Oye sus botas sobre el suelo de la cripta. Percibe los sollozos de Rachel. Y es al inclinarse hacia delante para verla cuando toma conciencia de pronto de los clavos que penetran en sus brazos y en sus piernas. En ese instante se da cuenta de que su cuerpo suspendido en el vacío sólo está sujeto por las muñecas y los tobillos a los maderos de la cruz. Pequeños trozos de ella misma que se distienden y se desgarran alrededor de los clavos...
De repente el dolor llega... El suplicio de la cruz...

Es cierto que la novela tiene una pinta más que cinematográfica y muchas escenas que te harían rebotar en el asiento.
BOOKTRAILER






El libro arranca de forma estupenda durante el siglo XIV, en un convento de monjas agustinas en el Cervino, al que llega una monja recoleta que trae con ella escondido un misterioso manuscrito y una calavera con una corona de espinas, que al tocarla hace que la madre agustina Yseult tenga una horrible visión de Cristo crucificado y sienta que la desgracia ha caído sobre su convento.

La época actual nos presenta poco a poco a una serie de personajes entre los que destacan la Agente del FBI, Marie Parks y el padre Carzo, el mejor exorcista que tiene el Vaticano. También desfilarán por la novela una serie de personajes eclesiásticos que en algún momento me han llegado a confundir. Tanto cardenal, me ha hecho retroceder en alguna ocasión para recordar quién era quién. De todos modos no se llega a perder el hilo argumental en ningún momento. Esta es una de esas novelas que hay que leer de noche y a ser posible con truenos y relámpagos de fondo. ¡je, je!

Nos pasearemos por distintos escenarios, empezando en el Cervino, pasamos por Hattisburg en EE.UU., de rebote nos encontramos en el Vaticano, de allí a Manaus, o Malta. La verdad es que el mal viaja muyyyyy rápido.

FRAGMENTO
...Pero supongamos que Jesucristo no regresó de entre los muertos...
- ¿Cómo dice?
- Supongamos que murió definitivamente en la cruz y que los tres días siguientes fueron una invención de los apóstoles para que su obra no acabara ahí y su mensaje se extendiera por el mundo.
- ¿Es eso lo que cuenta el evangelio de Satán?
- Eso y otra cosa.
Un silencio
- ¿Qué más?
- Ese evangelio no afirma solamente que Jesucristo no resucitó. Dice también que, después de haber perdido su visión beatífica, Jesús renegó de Dios en la cruz y que, al hacerlo, se transformó en Janus, una bestia aulladora que los romanos remataron partiéndole los miembros. Jesús, el hijo de Dios, y Janus, el hijo de Satanás.
[...]
- El evangelio de Satán relata que, tras su muerte, unos discípulos que habían presenciado la negación de Jesucristo mataron a los romanos encargados de vigilar la cruz. Después se llevaron el cadáver de Janus para enterrarlo en una gruta al norte de Galilea. Por lo que sabemos, excavaron la roca de la caverna donde se habían refugiado y depositaron el cuerpo de Janus en un cubículo cuyo acceso taparon levantando un muro. Sobre él, grabaron una cruz color rojo sangre rodeada de llamas y coronada por las sagradas siglas INRI.
- ¿Por qué el titulus de Cristo, si había enterrado a Janus?
- Para los romanos, “Iesus Nazarenus Rex Iudeorum” significaba: “Éste es Jesús de Nazaret, rey de los judíos”. Pero para esos discípulos, el mismo titulus se convertía en “Ianus Rex Infernorum”, lo que debe traducirse por: ”Éste es Janus, rey de los Infiernos”.

Conseguir el manuscrito se convierte en una tarea contrarreloj para todo el mundo. El FBI tiene que impedir que llegue a manos de la secta de El Humo Negro, situada mucho más cerca del Santo Padre de lo que nadie puede llegar a imaginar.

La posibilidad de que la Iglesia lleve engañando a sus fieles desde hace más de dos mil años, da mucho juego para crear una novela tan absorbente como esta, difícil de soltar una vez que la comienzas. Una mezcla de personajes reales y ficticios, de historia y fantasía, de verdades y mentiras, escrita con mucho ritmo, aunque es cierto que antes de llegar a la última parte parece que de pronto la acción queda un poco frenada, pero gracias a lo poco extensos que son los últimos capítulos, el ritmo se vuelve a recuperar haciendo que el final parezca una carrera a toda velocidad.

Desde luego polémica servida para todo aquel creyente que no sea capaz de leer este libro solamente como la novela que es. Estos argumentos pueden resultar muy espinosos.

Portada completa de la edición de Círculo de Lectores
(mucho más tétrica que la original)


La lectura de este libro me ha hecho recordar la de “Ángeles y demonios”, quizá por todo el ambiente que rodea al Vaticano en la elección del nuevo papa y por todos los entresijos que allí se manejan, pero sin duda ésta es mucho más truculenta. Una novela donde el mal huele a violetas y el bien se rodea del aroma de las rosas.

Y después de leer este libro digo yo: Si nos cargáramos los manuscritos estos que en tanto peligro ponen a todo el mundo en lugar de ir escondiéndolos de siglo en siglo, no sería más fácil todo, ya se sabe que “muerto el perro se acabó la rabia”, pero claro entonces ¿qué sería de los escritores y de estas historias?