Admiración (Nora Roberts)

(Leído en Noviembre 2009) Nº 83

Cuando cojo un libro de Nora Roberts sé exactamente lo que voy a encontrar. Una novela romántica contemporánea, con unos protagonistas ideales, normalmente una mujer espléndida con algo en su pasado que sirve para crear una historia de misterio e intriga a su alrededor y siempre vigilada bajo la atenta mirada de protagonista masculino para quitarse el sombrero.

La empecé el sábado y esperaba terminarla durante el fin de semana, pero “algo ocurrió al margen de mi voluntad lectora” ¡Dios que frase! Y no he recuperado mi atención lectora hasta ayer y todavía no al cien por cien. A ver si voy cogiendo el ritmo habitual poco a poco.

Sin extenderme demasiado, diré que el domingo por la tarde mientras acababa la entrada anterior (la única de esta semana), alguien intentó entrar en nuestra casa y el susto monumental que me llevé al encontrarme a un tío en el balcón de mi habitación intentando abrir la puerta me ha tenido (y aún me tiene si soy sincera) pensando sólo en eso. El tipejo se estuvo paseando un rato por la finca, cogió un par de piedras grandes del jardín (supongo para romperme los cristales) y probó hasta que una de ellas le entró entre los barrotes del balcón, pero una servidora hizo saltar la alarma de la casa y se largó en su bicicleta lo rápido que le dieron los pedales. Una pena no verle la cara, la verdad, porque era para preguntarle si no se había leído el “manual del ladrón”. A quién se le ocurre venir a robar vestido de amarillo chillón y haciendo más ruido que los gitanos de la cabra. ¡En fin, penoso!

Bueno me dejo de historias de terror y voy a lío. Si llego a estar leyendo El Quijote ya no vuelvo a concentrarme más. Menos mal que las historias de Norita no exigen demasiado y al final sus intrigas siempre consiguen engancharme para saber el final, aunque tengo que decir que en este caso en concreto, acerté a cientos de páginas de final. Aún así me ha gustado. Creo que ya ha perdido la capacidad de sorprenderme, pero soy un Nora-adicta y durante el año siempre me leo varios de sus libros. Hay que intercalar a estos protagonistas masculinos de vez en cuando en las lecturas.

Esta es la historia de este libro:

"Nada podría quedar más alejado de Hollywood que este pueblecito en el valle del Shenandoah, y eso es exactamente lo que ha estado buscando Cilla McGowan para congraciarse con el pasado y romper el maleficio que parece pesar sobre las mujeres de su familia. Su abuela, Janet Hardy, una gran estrella de la época dorada del cine, con una voz de oro y una vida tumultuosa, se suicidó por sobredosis todavía siendo joven. Su madre, una mujer manipuladora y con varios matrimonios a la espalda, solo ha vivido por y para ser una celebridad. La propia Cilla saboreó la fama de niña y adolescente, hasta que decidió dar un vuelco a su vida: alejarse del artificio del cine y convertir una afición, rehabilitar casas, en su nuevo oficio.
Su proyecto y su desafío personal son recuperar la granja que fue el refugio de su abuela Janet. Pero en cuanto inicia la reforma de la casona medio en ruinas, aparecen las sorpresas. La primera, atractiva y persistente, es un vecino de ojos verdes llamado Ford Sawyer a quien resulta difícil resistirse. La segunda, mucho más perturbadora e intrigante, son las cartas que un misterioso amante escribió a su abuela y que arrojan otra perspectiva sobre su trágico final. El inicio de una serie de actos violentos, que amenazan a Cilla, acrecienta un misterio que, con la ayuda de Ford, deberá resolver si realmente quiere dar un nuevo sentido a su vida."

Entre los protagonistas, por supuesto enseguida surgen chispas

Cilla esuna mujer en busca de su identidad, la transformación de la casa es la excusa para ir viendo su propia transformación. El cariño y los detalles que pone en su nuevo hogar, hacen que desees estar allí para ver cómo va cambiando. No se lleva bien con su madre, una mujer que ya va por su quinto marido y que sólo está pendiente de no dejar de ser famosa.

Ford, su vecino, novelista gráfico, es un tipo ideal, como todos los personajes masculinos de Nora Roberts, alto, guapo, encantador, amigo de sus amigos, ni te cuento como se desenvuelve en la cama y con un gran sentido del humor. Es imposible que no te guste. Además tiene como mascota al perro más feo de la zona, no por ello menos cariñoso. Cilla sirve de inspiración a Ford para crear un nuevo personaje femenino. ¡Cómo me hubiera gustado ver algún boceto de esos dibujos! Por supuesto él tiene la familia ideal.

Cómo no, tiene haber personajes malotes, que son los que aportan misterio e intriga al asunto y que hacen de esta una novela recomendable, de fin de semana (si no te intentan robar), con diálogos divertidos, ágil y amena.

Otra cosa, mi hermana me nominó con un MEME que por no ser literario he colgado en el otro blog. Si queréis verlo, se llama COSAS QUE TE HACEN SONREIR.