El caso Holst (Søren Sveistrup)

⭐⭐⭐⭐

Sinopsis:

Un lluvioso y frío día de san Valentín una mujer regresa inquieta y apresurada a casa, lleva tiempo sufriendo el acoso telefónico de un desconocido y está atenta a cualquier movimiento a su alrededor. Una vez en casa instala en el móvil una nueva tarjeta y avisa a su hija del nuevo número. Por unos segundos se siente a salvo, hasta que el aviso de un nuevo mensaje significa no solo que no ha podido eludir a su acosador sino que además está muy cerca. 

El exmarido y la hija de la mujer acosada denuncian su desaparición, de cuya investigación se hacen cargo Mark Hess y Naia Thulin. Será el primero de varios casos que responden a un patrón muy parecido y que no tardan en relacionar con el asesinato sin resolver, dos años atrás, de Caroline Holst, una estudiante de secundaria de 19 años, y con un caso abierto mucho más antiguo: un perverso juego del escondite que comenzó un día de primavera más de 30 años atrás, cuando una divertida excursión escolar se convirtió en una pesadilla.

Thulin y Hess 2

“El caso Holst” es la segunda entrega de la serie protagonizada por Naia Thulin y Mark Hess, a quienes conocimos en la investigación de “El caso Hartung”, una novela que leí hace unos cinco años (está reseñada AQUÍ) y que se llevó mis 5 estrellitas en aquel momento. Fue un libro del cual me encantó todo, historia, personajes, ritmo, atmósfera…, así que en cuanto supe que se publicaba “El caso Holst” subió a mi lista de deseos y en Sant Jordi me lo autorregalé. 

Esta novela no me ha impactado tanto como la anterior, pero aun así me ha dejado muy buen sabor de boca y me ha parecido igualmente un thriller nórdico muy sólido y muy bien construido. El autor vuelve a demostrar que sabe manejar la tensión perfectamente y tiene una forma de narrar muy visual, casi como si estuvieras viendo una serie mientras lees. Creo que a esto también ha ayudado que en Netflix están disponibles las dos temporadas correspondientes a ambos libros y como en mi caso ya había visto la primera adaptación, tenía muy claro los rostros de los protagonistas y, efectivamente, se me hizo una lectura muy “visual”. 

La trama me enganchó desde el principio con ese juego enfermizo del acosador que utiliza el teléfono móvil para jugar a una especie de escondite sádico con sus víctimas antes de atacar, un hilo conductor que termina conectando de lleno con la antigua desaparición de la joven Caroline Holst (por cierto en la sinopsis del libro en vez de Caroline pone "Emma" y en la serie he visto que ese es el nombre que se mantiene, no sé por qué en el libro ha pasado a ser Caroline 🤷🏼‍♀️). Todo el tiempo tienes esa sensación de estar en una cuenta atrás constante. Me ha gustado mucho el desarrollo de la investigación, los detalles que van cobrando sentido poco a poco y el ambiente frío y opresivo que envuelve toda esta historia en la que todo termina encajando y nada parece puesto al azar. 

Naia Thulin y Mark Hess vuelven a encontrarse, ella desde la unidad de delitos tecnológicos y él de regreso de Europol, pero es verdad que en esta ocasión he sentido a ambos más distantes entre sí y, tenía la sensación de que en algunos momentos, ciertas decisiones de ella ralentizaban la investigación. También creo que a la novela le sobran algunas páginas, especialmente en la parte más personal de los investigadores porque en algunos capítulos me ha parecido que el ritmo decaía un poco. 

En cuanto al misterio, aunque sospeché quién podía estar detrás de todo, el autor guarda suficiente información para que no acabes de adivinar las motivaciones reales ni cómo encajan todas las piezas hasta los capítulos finales, que cierran la trama de una manera muy lógica y sin sorpresas sacadas de la manga. 

En definitiva, me ha parecido thriller que mantiene muy bien la intriga, potente, oscuro y que engancha, quizás un poquito menos que su predecesor, pero Sveistrup escribe tan bien que es un gustazo de lectura y estoy segura de que todos los amantes de la novela nórdica lo disfrutarán muchísimo.
... en este caso había en las descripciones una sobriedad seca, sin dramatismo, siempre en contraste con el hecho de que alguien haya quitado la vida a otra persona y dejado tras de sí desesperación y dolor.

Cada día se centra en su ausencia, mientras en su mente oscila entre el amor y la venganza.

Te estás cargando de culpa y el dolor te hace sentir como si te estuvieras ahogando, y no soportas estar en ninguna parte.

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