Emma (Jane Austen)

⭐⭐⭐⭐

Sinopsis:

Emma Woodhouse es la joven más influyente del apacible pueblo de Highbury, donde vive con su padre. Por su condición de rica heredera, está firmemente decidida a no casarse nunca, aunque se divierte ejerciendo de casamentera entre su círculo de amigos y conocidos. Esa afición provoca una serie de malentendidos y situaciones embarazosas que convierten esta obra en un excelente retrato de la Inglaterra rural del siglo XIX, así como en una divertida comedia de enredo amoroso.

Pues siguiendo con las lecturas de clásicos que me he propuesto leer este año, le ha tocado el turno a “Emma” de Jane Austen y, de nuevo, ha resultado ser un acierto. Me ha parecido una lectura estupenda, pero confieso que no puedo comparar con otros libros de la autora porque conozco más su obra por adaptaciones cinematográficas que por las lecturas, aún así creo que he empezado con buen pie y ya tengo elegido mi próximo clásico: “Orgullo y Prejuicio”, en la misma preciosa edición de Editorial Alma, dentro de la colección “Jardín Secreto”. 

En esta novela, me ha gustado mucho como Austen construye a sus personajes y el modo en que hace que Highbury y sus habitantes se perciba muy real. No es que pasen grandes cosas, en realidad, aquí todo gira en torno a las visitas, conversaciones, paseos y algún que otro malentendido que va surgiendo entre los personajes, pero la historia consigue enganchar y en ningún momento me ha resultado pesada, de hecho me ha parecido que tiene un ritmo ágil y constante, retratando la atmósfera de la época de la Regencia, sus normas y sí, a veces también su hipocresía. 

Para mí, la construcción de los personajes es de lo mejor del libro. La forma de ser de cada uno, su forma de hablar, de pensar, por ejemplo, la sensatez del señor Knightley, hermano del cuñado de Emma, la ingenuidad de Harriet, amiga de Emma y a quien está decidida a encontrarle marido, la encantadora señora Weston, antigua institutriz de Emma, la entrometida y muchas veces irritante señora Elton… en fin, todos me han parecido perfectos en su papel incluyendo al padre de Emma, un hombre un pelín obsesionado con el clima, la salud y los resfriados en particular. Los diálogos que se dan entre los personajes me han gustado mucho, me han parecido irónicos y agudos, sobre todo cuando tratan sobre ellos mismos y la sociedad de la época. 

En cuanto a la propia Emma reconozco que me ha gustado, me ha parecido muy interesante precisamente porque no es para nada perfecta. En algunos momentos me parecía más una entrometida que otra cosa, metiendo mano en la vida amorosa de los demás y jugando a ser una especie de Celestina, convencida, además, de saber mejor que nadie lo que le conviene a cada uno, pero también es un personaje con carácter y carisma. La autora nos la presenta con sus virtudes, pero también con sus defectos, así que ha habido momentos en los que conectaba con ella y otros en los que no lo hacía en absoluto. En todo caso, sus errores y meteduras de pata son gran parte de la gracia de la novela y es simpático ver cómo ella misma se va dando de bruces con las consecuencias de sus propios errores. Desde luego la Emma del principio es muy diferente a la del final. 

Me ha gustado la mezcla entre humor y crítica social. La verdad es que la sociedad y las normas de la época condicionaban mucho la vida de las mujeres pero aquí la autora se “burla” de ello sin dejar de ser elegante. 

En definitiva, he disfrutado mucho de esta novela y aunque el aunque el desenlace es previsible desde el minuto uno (al menos en lo que a Emma respecta), y quizás me ha parecido que el final ha sido muy "abrupto", me ha tenido muy entretenida y me deja con ganas de volver a Janes Austen próximamente.
… las tonterías dejan de ser tonterías cuando las hacen personas sensatas presa de algún impulso. La maldad es siempre maldad, pero la tontería no siempre es tontería. Depende el carácter de la persona que la haga

Ninguna mujer tiene por qué casarse con un hombre solo porque él se lo pida, o porque se sienta atraído por ella, o porque sea capaz de escribir una carta aceptable.

Hay personas que cuanto más se hace por ellas, menos hacen por sí mismas.

si pensar que algún día puedo llegar a ser como la señorita Bates, tan necia, tan conformista, tan sonriente, aburrida e insulsa, y tan dispuesta a contar chismes a cualquiera, me casaría mañana mismo.

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