Sinopsis:
Ten cuidado, te están mirando.
Tras convertirse en sospechoso de la desaparición de su pareja, Samuel ve cómo su vida se desmorona ante sus ojos: su reputación, su trabajo y sus planes de futuro desaparecen. Años después, unas misteriosas cartas le dejan entrever una vida que creía inalcanzable. Entonces aparece ella.
Mia. Guapa, elegante y casada. Y lo que empieza como interés se convierte en una obsesión. Desde la oscuridad de un sótano olvidado, sabe cómo acercarse a ella y aunque sus métodos no sean los más convencionales, nada podrá detenerle.
Pero observar la vida de los demás tiene un precio que no ha calculado...
Reconozco que no entraba en mis planes leer El sótano, habiendo tanto donde elegir en este género, a priori no me llamaba especialmente la atención, peeeero… ver AQUÍ que a Alejandro Palomas, que no es que sea muy fan de la novela negra o el thriller, las primeras 140 páginas del libro le sorprendieron para bien y además le engancharon sobre todo porque le estaba pareciendo una novela bien escrita, me animaron a darle una oportunidad cuando vi que estaba disponible en Audible y tengo que confesar que me ha gustado más de lo que esperaba.
Para ser la primera novela de Roberto Leal, el resultado me parece más que correcto y satisfactorio, pero tampoco voy a mentir diciendo que es algo fuera de serie en esto de la novela negra. Quizás para alguien no habituado al género puede resultar más sorprendente, pero los lectores más “rodados” en estas lides, creo que serán capaces de intuir y adivinar algunas cosas antes de que sucedan. En todo caso eso no hizo que mi interés disminuyera por saber cómo iba a terminar esta historia que está bien construida, con una narrativa sencilla y directa, que se lee (y escucha) con facilidad, que mantiene el suspense y la tensión de forma constante y va ofreciendo la información justa para mantener al lector atento.
Es una trama donde no hay ni un personaje que no esconda algún secreto u obsesión (o las dos cosas). A mí lo que más repelús me ha dado es que detrás de una persona aparentemente corriente, de esas del montón, se puedan esconder mentes tan perturbadas. Samuel es un personaje que me ha puesto los pelos de punta desde el principio, resulta inquietante y muy siniestro.
Como digo, la novela está bien armada, y engancha, es de esas que al llegar a la tercera parte se guardan un as bajo la manga y una vez que llegas a ese punto, cuesta dejar de leer. Sin ser una historia complicada consigue con buena nota el objetivo de entretener. Es una lectura más que perfecta para estas fechas y estos calores que no admiten cosas muy sesudas cuando las temperaturas amenazan con derretir cerebros.
Lo que no se puede cambiar, debe soportarse...
Las redes sociales son el maquillaje de todo lo que no está bien. Antes, cuando nuestros padres nos hacían una foto, lo que se revelaba era lo que había, sin más. Ahora las fotos no se revelan, somos nosotros los que nos rebelamos cuando la publicación no consigue los «me gusta» que esperábamos.
Nunca entenderé cómo somos capaces de sacar tiempo para un funeral por compromiso, pero nunca para un café en vida, cuando tenemos la oportunidad de compartirlo con el que ya no está.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario