Calle Katalin (Magda Szabó)

TÍTULO: Calle Katalin
AUTOR: Magda Szabó
EDITORIAL: Literatura Mondadori

Sinopsis Editorial:

Érase una vez la calle Katalin, con sus casas con vistas al Danubio y su jardín comunitario; un lugar donde Bálint, Irén, Blanka y Henriett pasan su infancia entre inocentes juegos. Con el paso del tiempo, la amistad entre los cuatro da paso al amor, y las chicas se enamoran, cada una a su manera, de Bálint, el único chico del grupo. Pero todo el mundo sabe que Irén y Bálint están destinados a estar juntos. Su compromiso, en la primavera de 1944, marcará para todos el principio del contradictorio y doloroso viaje de la infancia a la edad adulta. Con el estallido de la guerra, el mundo ingenuo e idílico de su infancia en los años treinta se desmorona para siempre. El primer signo de fatalidad se presenta la noche misma del compromiso, cuando los padres de Henriett, judíos, desaparecen. Henriett podrá sobrevivir todavía un tiempo escondida en el ático de sus vecinos. Pero esto es solo el principio: ninguno de ellos podría haber sido capaz de presagiar con cuánta violencia y arbitrariedad cambiaría la guerra el curso de sus vidas.


Esta es una novela que llevaba mucho tiempo en mis estanterías (casi, casi, como años tiene el blog). Fue de las primeras recomendaciones que me anoté cuando empecé en este mundillo, pero ahí se quedó, esperando tiempos mejores.

"Calle Katalin" es la primera novela que leo de esta autora ya fallecida. Resulta algo confusa durante durante las primeras cuarenta páginas, e incluso en su final, pero en su parte central me ha gustado bastante. Esas primeras páginas, en realidad son el final de la novela, son los "Escenarios" (y por tanto así se titula la primera parte del libro) donde están los personajes de la historia en el presente. Al no conocerlos y no saber exactamente de qué hablan, por qué son como son y están donde están, es necesario leer lo que viene a continuación de esos "Escenarios" (los capítulos que componen la parte titulada "Fechas y episodios"), además hay un personaje en concreto que descoloca un poco (¿un fantasma?) y no sabes muy bien qué te va a deparar la historia.

Será a través de una serie de acontecimientos ocurridos a lo largo de distintas décadas, antes y después de la guerra (1934, 1944, 1952...) cuando empezaremos a conocer a las tres familias que habitaban en la Calle Katalin, en Budapest:

- los Held y su hija Henrriet (judíos) y por lo tanto siempre temiendo que alguien se los lleve.
- los Elekes con sus dos hijas tan diferentes, Blanka, encantadora pero caótica, un poco quizás como su madre y su perfecta hermana Irén y
- Bálint y su padre el comandante Bíró.

Las tres familias son amigas, se protegen y además dan por hecho que Irén y Bálint acabarán casándose, aunque todas las niñas de esta historia parecen querer a su manera a Bálint.

Magda Szabó
Esas fechas y episodios, marcarán el destino de estas familias (da la sensación de que todo lo vivido fuera de eso acontecimientos solo ha sido un simple relleno en sus vidas). Un hecho en concreto hará que cada uno de los personajes sienta que hasta cierto punto tienen algo de responsabilidad en lo ocurrido y por lo tanto la sensación de culpabilidad se queda dentro de ellos y marcará y condicionará mucho su destino.

"Calle Katalin" es una novela muy bien escrita, una historia intimista llena de sentimientos contada en algunos capítulos en tercera persona y en otros en primera a través de la voz de Irén. Es una novela de personajes heridos, heridos por una guerra que los ha separado, que ha destrozado su calle y echado por tierra los planes que tenían, que se ha llevado a algunos y que ha dejado a los que han sobrevivido siendo la sombra de lo que eran o de lo que creían ser. A mí me ha gustado, pero esperaba más, la verdad. Quizás no he llegado a entender del todo ese extraño final, pero en todo caso anoto otros dos títulos de esta autora ya fallecida, que tienen muy buena valoración entre los lectores: "La puerta" y "La balada de Iza" 
De pronto se percataron de que la vejez había desintegrado su pasado, algo que en su infancia y los años de juventud habían considerado compacto y sólido. el Todo se había desintegrado en partes, lo seguía abarcando todo, todo lo que les había sucedido hasta entonces, pero de una forma distinta. El espacio se había resquebrajado en escenarios, el tiempo en fechas, los hechos en episodios, y los vecinos de la calle Katalin acabaron comprendiendo que, de todo lo que constituía sus vidas, en realidad solo importaban unos pocos escenarios, fechas y episodios; lo demás solo servía para llenar los poros de la fragilidad de la existencia, al igual que las virutas de madera, de un baúl preparado para un largo viaje y que solo están para impedir que el contenido se rompa.
Fragmento de la novela AQUÍ