Expediente de desaparición (Dror Mishani)

TÍTULO: Expediente de desaparición
AUTOR: Dror Mishani
EDITORIAL: Destino

Sinopsis Editorial:

Un muchacho de dieciséis años, Ofer, desaparece sin dejar rastro tras partir de su casa, en el barrio residencial de Holon, de camino al instituto. Lo que parecía un caso rutinario se convierte para el inspector Avraham Avraham en una investigación frustrante que va acaparando toda su vida. A medida que profundiza en el conocimiento de la vida del chico, más escondida parece la verdad de lo que le ocurrió. Sólo un hombre, un vecino y profesor del muchacho, Zeev Avni, tiene algo que decir, algo muy extraño que puede salvar la investigación, si no es demasiado tarde. 

Aunque hace un par de años que tengo esta novela en casa, realmente se publicó en 2015, pero yo la compré en una de esas ofertas de libros que hay a principios de año en las que los libros cuestan 5,95€ y que suelo aprovechar bastante. Con estos precios te compras tres libros por el precio de uno y está genial. Si no te gusta, al menos no te habrás gastado tanto y si te gusta, pues eso que te llevas y este es el caso de este libro, aunque confieso que al principio no las tenía todas conmigo.

La novela nos sitúa en Holon, un barrio cercano a Tel Aviv en Israel, un escenario literariamente poco conocido para mí (por no decir "nada conocido") y arranca con una madre sentada en el despacho del inspector Avraham Avraham denunciando la desaparición de su hijo adolescente Ofer. El inspector antes de comenzar a tratar el caso como una desaparición en toda regla y abrir para ello un expediente, intenta tranquilizar a la madre diciéndole que por estadística lo más probable es que nada grave le haya pasado, que vuelva a casa, que seguro que Ofer pronto regresa, y además le pregunta si sabe por qué no hay novelas negras escritas en hebreo como las de Agatha Christie o Los hombres que no amaban a las mujeres, a lo que él mismo responde "porque aquí no se cometen esa clase de delitos", como si eso pudiera tranquilizar a cualquier madre preocupada por el paradero su hijo. El caso es que Avraham no espera volver a la mujer, pero al día siguiente vuelve a presentarse ante él con una serie de fotos de Ofer porque por supuesto no ha aparecido en toda la noche.

A partir de ese momento se abre el Expediente de desaparición de Ofer y se pondrá en marcha un operativo para encontrarlo en el que se interrogará a todo aquel con quien haya tenido contacto el muchacho y a todos los vecinos del edificio donde vive. Uno de esos vecinos es Zeev Avni un profesor de Instituto que también le daba clases particulares a Ofer y que resulta ser por momentos un personaje cuanto menos perturbador. La relación de este personaje con esta historia y la resolución del caso, tendréis que descubrirla si os animáis a leer la novela, pero ya os digo que es una historia que va de menos a más y con un final que me ha dejado muy sorprendida. Ese último punto de vista de un personaje bastante secundario me ha dejado "muerta".

Esta novela es la primera de una serie de la que ya hay publicadas tres entregas más (al menos en inglés (y supongo que en hebrero)) y como tal, nos presenta a su personaje principal, el inspector Avraham Avraham, con quien confieso que al principio no acababa de conectar, esa forma de sacarse de encima a la madre de Ofer no me gustó mucho, pero es que además me daba la sensación de que era un personaje cansado y aburrido de su trabajo,  con muy poca confianza en él mismo ya que constantemente piensa en llamar a Ilana (su superior) para consultarle todo, sin embargo poco a poco se va implicando en la búsqueda de Ofer aunque las cosas se van complicando mucho más de lo esperado.

Nosotros sabemos cómo investigar delitos y sabemos cómo descubrir a un delincuente mediante un interrogatorio, pero en un expediente de desaparición generalmente no sabes ni remotamente si ha habido un crimen o no. Te mueves por el mundo y sospechas de personas, de los vecinos, de los amigos, de la familia, sospechas del propio desaparecido, de personas que están tan preocupadas por la desaparición como tú, y en realidad ellos están mucho más preocupados que tú, y te ves obligado a sospechar de ellos. No tienes otra opción...

Efectivamente, no tienen muy claro qué están investigando, ¿una desaparición voluntaria?, ¿un secuestro?, ¿un crimen? El lector duda constantemente porque tampoco hay forma de saberlo y sin embargo va avanzando en la lectura deseando que las pistas lleven a algún lugar en concreto. Creo que es una novela negra que le gustará a los aficionados al género que huyen de escenas llenas de duras y sangrientas descripciones porque no hay ni una sola en la novela, algo que de vez en cuando también se agradece (aunque yo no le hago ascos a una truculenta escena bien descrita, la verdad).

Dror Mishani. Fotografía de haaretz.com 
Al final he tenido la sensación de haber leído una muy buena novela negra, diferente e intrigante. Además me ha gustado mucho el estilo de Mishani, así que no descarto leer las siguientes entregas si se traducen al castellano.

Puedes leer las primeras páginas de esta novela AQUÍ