Elemento 74 (Marta Currás)

⭐⭐⭐⭐

Sinopsis:

Galicia, otoño de 1943. 
En un pequeño pueblo aislado por la niebla y el miedo de la posguerra, Tomás Pazo es asesinado en circunstancias nunca aclaradas. Su muerte pasa inadvertida en un país acostumbrado al silencio, pero su alma queda atrapada en un limbo extraño, condenada a revivir una y otra vez algunas etapas de su vida. 

Un cura parapsicólogo, escritor frustrado y obsesionado con los fenómenos sobrenaturales, es el encargado de investigar lo que sucede con el alma de Tomás. Para ello, reúne a un equipo imposible de detectives: un preso republicano fugado, decidido a encontrar un libro mágico; una joven que busca desesperadamente a su prometido desaparecido y el médico del pueblo, depositario de secretos que no se atreve a revelar. 

Cuatro personajes marginales, unidos por la sospecha de que tras la muerte de Tomás Pazo se esconde algo mucho mayor. El comercio de wolframio, un mineral estratégico codiciado por la Alemania nazi para la fabricación de armamento durante la Segunda Guerra Mundial, convierte a Galicia en el escenario donde conviven redes de espionaje y contrabando con otras de profunda solidaridad. 

Una historia de ritmo creciente, en la que intervienen agentes nazis, vecinos del pueblo, autoridades corruptas y un espíritu que trata de comunicarse con el plano terrenal. Cada pista acerca a los protagonistas a un secreto por el que muchos siguen dispuestos a matar.

“Elemento 74” fue una de las novelas finalistas del Premio Daga Negra 2026 y también es la tercera novela de Marta Currás. Tras el buen sabor de boca que me dejaron sus dos libros anteriores (“Templados por el sol, mecidos por el viento” y  “La memoria de las olas”) solo era cuestión de tiempo que esta llegara a mis manos. 

Aunque las tres novelas son muy diferentes entre sí en lo que a sus tramas se refiere, es verdad que también tienen cosas en común que parecen ser ya sello de la casa y es que además de una narración muy fluida y fácil de leer que enseguida atrapa al lector, todas comparten tramas muy corales y a veces el protagonismo va muy compartido. 

Otra cosa en común que comparten las tres novelas es que combinan realidad y ficción, puede ser a través de uno o más personajes o bien a través de algún hecho histórico o ambas cosas, lo que está claro es que realidad y ficción en conjunto forman las tramas de unas historias que Marta maneja estupendamente. “Elemento 74” es de esas novelas en las que notas que la autora se ha documentado perfectamente, pero que no atosiga al lector con datos que ralenticen la lectura. 

En este caso nos encontramos en 1943 y los alemanes han puesto sus ojos en las minas gallegas del preciado wolframio, un poderoso mineral que necesitan para reforzar los blindajes de sus tanques y su munición, entre otras cosas. Este interés por el wolframio hará que la intriga y el riesgo convivan con espías, contrabandistas y gente sin escrúpulos que ve en todo ello un negocio fácil y una forma rápida de enriquecerse, pero también con un grupo de personas dispuestas a arriesgar lo poco que tienen para ayudar a quienes lo necesiten. 

La historia me ha parecido muy bien ambientada, aunque transcurre en Santa Brígida, un lugar que no existe, podría ser fácilmente cualquier pueblo gallego con un puerto al que arribar. La tensión, la sensación de incertidumbre que viven los vecinos, el no saber en quién pueden confiar o el momento de escasez derivado de la posguerra está muy logrado y es aquí, en este pequeño pueblo donde se cruzarán los caminos de todos los protagonistas de esta historia: 

Dora, que se ha marchado de su casa en busca de su prometido y su hermano de los que no tiene noticias. 
Martín, un fugitivo con la misión de encontrar un viejo grimorio con el que poder salvar la vida de un amigo. 
Anselmo, el médico de Santa Brígida, un hombre templado y leal. 
El padre Amaro un personaje que me ha caído genial y por último… 
Tomás, otro personaje fantástico por varios motivos, el primero es que está muerto. Lo han asesinado y no sabe quién ha sido y está claro que no va a descansar hasta que lo descubra. 

La verdad es que todos los personajes de esta historia me han gustado mucho, pero mis dos favoritos son el padre Amaro, que me ha parecido entrañable, obstinado y también divertido y, por supuesto, Tomás y es que su condición de “fantasma” le aporta a la novela un toque clásico, por decirlo de alguna manera. Lo que le pasa a Tomás no es como el día de la marmota, él se despierta cada día en un escenario diferente de su vida, recordando etapas y hechos de su pasado que poco a poco  le irán acercando a la verdad, pero no podrá hacerlo solo, necesita la ayuda de los vivos para lograrlo. Mientras tanto el resto de personajes dirigidos por el padre Amaro, empeñado en ayudar al alma de Tomás a descansar en paz, también tratarán de descubrir qué secretos escondía la vida del difunto. En esa búsqueda se llevarán más de una sorpresa y también encontrarán habitaciones secretas, pasadizos e incluso algún mapa que descifrar, dándole a la novela una dosis de aventura que le sienta fenomenal. 

“Elemento 74” me ha parecido un libro muy entretenido y disfrutón, bien escrito, con una narrativa sencilla y muy ágil de leer, una novela en la que realidad y ficción se combinan de forma estupenda haciendo pasar al lector unas horas de lo más entretenido. Yo te invito a leer cualquiera de las tres novelas de la autora, o por qué no, las tres.

Un apunte especial: Si buscas el libro en librerías online, verás que la portada no se corresponde con la que ves en la imagen de esta reseña, que es la correcta. Es un error que imagino se subsanará. 
… pienso que el hombre no se diferencia demasiado de cualquier otro animal: el instinto de supervivencia es un libro que todos hemos leído y memorizado antes de nacer.

Los vecinos de cualquier pueblo son capaces de perdonar un sondeo minero frustrado y hasta la sospecha de un parricidio doble, pero jamás aceptarán que una racha de bonanza ajena se prolongue más allá de dos o tres meses.

… cuántas chicas acaban convenciéndose de que el botarate de turno es la respuesta a todas sus plegarias en materia de pretendientes, cuando en realidad lo que anhelan, sin atreverse a admitirlo, es salir cuanto antes de la casa paterna.

… no todo en esta vida se reduce a lo que podemos percibir con los sentidos y explicar con nuestro raciocinio.

El miedo domina las reacciones inconscientes del hombre y de la mujer, siempre ha sido así porque somos animales y hemos pasado miles de años sobreviviendo gracias a nuestra desconfianza. El miedo nos mantuvo vivos y todavía nos acompaña, lo mismo que otros instintos.


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