Sinopsis:
Un thriller adictivo que entrelaza los rituales de un asesino en serie con los secretos más oscuros de una élite privilegiada. Si nadie lo impide, volverá a ocurrir.
Junio de 1996.
Playa de Zurriola, San Sebastián.
Una escultura de arena oculta el cadáver de una joven estudiante. En la frente, una palabra grabada a fuego: EXLIBRIS. Desde entonces, cada cuatro años, en el mes de junio, el asesino repite su ritual. Secuestra, tortura, viola y asesina a una joven, y le marca la frente con el mismo sello. La prensa los bautiza como los crímenes del librero. Siempre igual. Siempre impune.
Junio de 2024. Madrid.
A Renata Blasco, subinspectora de la Policía Nacional, acaban de levantarle su enésimo expediente disciplinario. Violenta, inestable, con una alarmante falta de empatía, pero también brillante y eficaz, es una agente implacable. Por eso le asignan un caso imposible: adelantarse a un asesinato que aún no se ha cometido.
Vera Durán, antigua inspectora del caso durante casi tres décadas, intentará ayudarla a detenerlo. Siete crímenes sin resolver pesan sobre su conciencia y no está dispuesta a cargar con uno más.
Mientras la cuenta atrás avanza, tres amigos intercambian por completo sus vidas durante una semana en un juego tan seductor como peligroso, donde las traiciones y las sospechas no tardan en aflorar.
¡Qué bien elegido está el título de esta novela! es más, si lo pienso no sé si el adjetivo se queda incluso corto.
Malditos es el tercer libro publicado de Arturo del Burgo, aunque su segunda novela negra. También es la segunda novela del autor que yo leo y tanto esta como “No mientas” me han parecido dos historias altamente recomendables sobre todo para quienes disfrutan de la novela negra y de historias realmente sórdidas. La trama es muy retorcida, más turbia que la anterior, muy ambiciosa, atrapa enseguida al lector creando una tensión constante durante toda la lectura, pero si tuviera que elegir me quedaría con “No mientas”.
La historia gira en torno a una investigación policial que comienza en San Sebastián en los años noventa y que se extiende a lo largo de décadas hasta la actualidad y es que cada cuatro años aparece una chica muerta con el sello "Exlibris" grabado a fuego en su frente y si no se espabilan está a punto de aparecer la próxima víctima. Es una novela donde los secretos, las relaciones tóxicas, los privilegios y las obsesiones tienen mucho peso. Hay un gran número de personajes y requiere atención hasta que te hagas con todos ellos, Del Burgo va ofreciéndonos poco a poco información a través de diferentes voces y saltando en el tiempo. pero poco a poco se van encajando unas piezas que te van haciendo cambiar de teorías todo el tiempo.
Toda la narración está envuelta en una atmósfera oscura, que en muchos momentos resulta asfixiante, y la violencia campa a sus anchas entre las páginas, pero no solo por lo que sufren las víctimas que son elegidas cada cuatro años para morir, sino por la podredumbre que habita en las cabezas de unos personajes de cuestionable moral. ¡Qué asco de gente! ¡Qué ausencia total de escrúpulos! En realidad, no sé si me ha caído alguien bien en esta novela y no hablo solo de la parte criminal sino también de la policial y es que a Renata también hay que cogerla con pinzas. Es una buena policía, pero no le gana nadie a conflictiva, tiene más expedientes abiertos ella sola que todos sus compañeros juntos. Creo que el único decente es Igor, pero bueno, tendréis que leerla para saberlo.
Personalmente, aunque la novela tiene un buen ritmo, creo que se hace algo extensa de más y he tenido la sensación de que a veces se estiraban algunas situaciones sin necesidad y bueno hay cosas que te puedes creer o no, quizás muchas “casualidades” convenientes para el ritmo y la intriga de la historia.
En definitiva, Malditos es una novela potente, entretenida, que te mantiene con una sensación de inquietud constante y con un ritmo peliculero que te anima a leer siempre otro capítulo más. Una historia que habla del poder, de la impunidad, de la manipulación, el chantaje, de la codicia… de lo que viene siendo de toda la vida: vender tu alma al diablo.
Me quedo con la duda de si el autor seguirá tirando del algún hilo porque hay alguna cosita por ahí que no ha quedado cerrada del todo, así que habrá que esperar, pero si lo vuestro son los personajes oscuros y turbios, os animo a que le deis una oportunidad. Yo me apunto a leer el primero del autor que es de corte histórico y se titula “Un lugar al que volver” .
El odio es el motor de todo crimen. Tenedlo claro. Es una emoción primitiva, visceral, un rasgo característico del ser humano. Ningún otro animal tiene la capacidad de odiar a un semejante como lo hacemos nosotros.
La adrenalina campa a sus anchas por su organismo y lo agradece. Ha dejado de llorar y está expectante y nerviosa ante el enfrentamiento que se avecina. La rabia ha logrado aplacar en parte el miedo y prefiere verse así, guerrera antes que víctima.
El odio nos hace ver al causante de nuestra injusticia como merecedor del daño o la violencia (mira hacia la cámara). Y a eso se resume la literatura negra, mis queridos alumnos. Ella se lo merece. Nosotros matamos.
La maldad, al igual que el vino, mejora con los años. A estas alturas ya deberías saberlo.

















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