Sinopsis:
Una novela que guarda el gran enigma, ¿quién se oculta detrás de Marceau Miller?
Hay hombres que ponen su vida en peligro constantemente. Marceau Miller es uno de ellos. Aunque se ha convertido en un escritor de éxito mundial, con una vida aparentemente ideal, siempre intenta jugar con los límites del peligro. Hasta su caída mortal de la cima de la montaña.
Al descubrir que Marceau ha dejado tras de sí una última novela en la que revela la verdad, su mujer, Sarah, se lanza a una vertiginosa búsqueda del tesoro. ¿Dónde está ese manuscrito? ¿Quién es Marceau Miller?
Pues la verdad es que sin ser una novela que vaya a marcarme especialmente, reconozco que me ha resultado muy entretenida. Es de esas historias que prácticamente se leen solas, con un ritmo ágil que sabe enganchar al lector.
También es cierto que en este caso la comparación con Joël Dicker tiene bastante sentido, y a mí al menos el estilo me recordaba muchísimo al de este último. Ese tipo de thriller con giros, la estructura y ese juego de secretos literarios dentro de la propia trama pensado para mantenerte pegado a la historia tienen un aire muy similar. Si te gusta Dicker, seguramente te sentirás cómodo dentro de esta novela, pero si eres de los que no conectan nada con su forma de escribir, quizás te chirríe un poco.
La premisa arranca con la muerte (¿accidente? ¿asesinato?) de Marceau Miller, el protagonista de la novela y escritor de éxito. A partir de ahí se abre una trama de misterio alrededor de un manuscrito desaparecido que, en teoría, contiene todas las claves de su vida. La búsqueda de ese texto por parte de Sarah, su mujer, funciona como motor de la historia y la lleva a remover secretos del pasado, especialmente una desaparición ocurrida años atrás que lo conecta todo.
El personaje de Sarah diría que es el más interesante, la vemos evolucionar y volverse más obsesiva a medida que va descubriendo “cositas”, algo que contrasta mucho con la forma de ser de su amiga y socia Karen, que parece ser la única que mantiene el tipo. Otra cosa destacable es el entorno natural de la novela -el lago Lemán, el bosque, las montañas- aporta bastante atmósfera y encaja bien con el tono general.
A lo mejor estoy siendo muy generosa en mi puntuación (4⭐) porque es verdad que el desenlace no es especialmente sorprendente si estás acostumbrado al género, pero aun así, conmigo ha cumplido muy bien su función: entretener, mantener el interés y hacer que quieras seguir leyendo sin esfuerzo.
Todos tenemos un árbol que nos corresponde en alguna parte. Yo encontré el mío tras varios años de paseos. El bosque está vivo, como nosotros, pero su inteligencia es muy superior. Vive a su ritmo. Se adapta al entorno, mientras que nosotros intentamos que él se adapte a nosotros.
La vida no es más que una sucesión de pequeños y grandes accidentes. Después, todo depende de las decisiones que tomemos ante los golpes del destino.
Un escritor que no tiene miedo es un escritor acabado. Siempre hay que escribir con cierto temor subyacente a la pasión.
Las verdaderas amistades se construyen sobre las dificultades, no sobre los momentos de diversión.
Es peligroso volver a sumergirse en el pasado. Si te acercas mucho, nunca te libras de él.

















No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.