Sinopsis:
Cumbres Borrascosas narra la desgarradora relación entre Catherine y Heathcliff, una historia de amor, pero también de celos, de odio y de venganza.
Alejada del romanticismo tradicional, la novela supuso toda una revolución en cuanto a su estilo y su estructura, y aunque la crítica del momento le brindó una tibia acogida, el tiempo ha acabado concediéndole el lugar que se merece como uno de los grandes clásicos de la literatura universal
Cumbres borrascosas ha sido una intensa lectura, de las que te remueven por dentro… para bien y para mal. Me ha fascinado tanto como me ha hecho detestar a casi todos sus personajes, y sin embargo pienso que ahí está gran parte de su fuerza.
Desde esa llegada de Lockwood a la inhóspita casa de un amargado Heathcliff, ya se percibe en el trato que recibe, una atmósfera incómoda, casi asfixiante, que no te abandona en toda la novela. Todo está lleno de una oscuridad muy particular: los páramos, las casas enfrentadas, las relaciones… Es una historia opresiva, intensa, y completamente absorbente.
A través del relato de Nelly Dean, que me ha parecido una narradora maravillosa, vamos descubriendo el pasado de los Earnshaw y los Linton, dos familias marcadas por sus diferencias y sobre todo por emociones llevadas al extremo. Aquí no hay medias tintas: amor, odio, rencor, obsesión y venganza se mezclan de una forma casi salvaje. Y aunque a veces cuesta soportar las decisiones y actitudes de los personajes (hay momentos en los que los odias a todos), es imposible apartar la mirada.
Heathcliff, en especial, es un personaje brutal en todos los sentidos: oscuro, cruel, un maltratador psicológico en toda regla, un ser egoísta que solo vive para hacer daño y arrasar con todo. Desde luego no hay forma de empatizar con él, pero no se puede negar que está construido con una fuerza que lo convierte en uno de esos personajes que se quedan contigo mucho después de cerrar el libro.
Me ha gustado también esa estructura en capas, como historias dentro de historias, que poco a poco van encajando hasta formar un retrato completo de varias generaciones. Y aunque el ritmo a veces puede ser pausado, la carga emocional y la tensión constante hacen que nunca deje de interesar.
No es una historia de amor al uso, es más bien una historia tóxica sin futuro, incómoda y retorcida. Una novela tan oscura como los páramos en los que transcurre, y que a pesar de la violencia contenida durante toda la narración será uno de mis clásicos favoritos sin duda, aunque te deje con el corazón un poco encogido al terminar.
Mi amor hacia Linton es como el follaje de los bosques. Soy muy consciente de que el tiempo lo cambirará, lo mismo que el invierno cambia los árboles. Pero mi amor por Heathcliff es como las eternas rocas que hay debajo, fuente de escaso deleite para la vista, pero necesaria.
En este momento casarme con Heathcliff me degradaría, de modo que nunca sabrá cuánto le quiero. Y no por guapo, Nelly, sino porque es más que yo misma. Sea cual sea la sustancia de la que están hechas las almas, la de él y la mía son idénticas…

















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