La canción de los maoríes (Sarah Lark)


TITULO ORIGINAL: Das Lied der Maori
TRADUCCION: Susana Andrés 
AUTOR: Sarah Lark
EDITORIAL: Ediciones B 
ISBN: 978-84-666-5047-2
PÁGINAS: 703
PRECIO: 21,50€

CONTRAPORTADA:
En 'La canción de los maoríes', las primas Elaine y Kura se debatirán entre las raíces inglesas y la llamada del pueblo maorí para forjar su propio destino. Entretanto, vivirán los vaivenes de una tierra comparada con el paraíso a la que llegan misteriosos desconocidos decididos a quedarse.


Por fin le hice hueco a la segunda parte de En el país de la nube blanca, una novela que ya sabéis, me había encantado: He intentado no hacer comparaciones entre los dos libros, pero es casi inevitable y aunque éste me ha gustado, creo que me quedo con el primero.

Creo que uno de los motivos por los que me ha gustado menos esta segunda parte es porque las protagonistas principales, que son las nietas de Gwyneira y Helen, protagonistas del primer libro, no me han acabado de caer bien del todo, y sin embargo en la primera novela conecté enseguida con ambas (abuelitas). Es evidente que las dos protagonistas  evolucionan a lo largo del libro, pero al principio la dos me parecían  insoportables y eso que no pueden ser más diferentes, lo cual por otro lado, las hace más interesantes:

- Elaine O’Keefe, es nieta de Gwyneira Warden y Helen Davenport. Es la hija de Fleurette (hija de Gwyneira y su segundo marido James McKenzie) y Ruben O’Keefe (hijo de Helen y Howard O’Keefe).
Elaine es una joven abierta, natural, sin maldad y trabajadora, aunque también es romántica, soñadora y un poco ingenua, lo que acabará pasándole factura.

- Kura-Maro-Tini Warden, es nieta de Gwyneira. Kura, es hija de Paul (el primer hijo que tuvo Gwyneira) y Marama, una mujer aborigen.Ambas. Kura es preciosa, pero también caprichosa, consentida y sobre todo egocéntrica. Sólo piensa en ella. Eso sí, es mucho más espabilada que Elaine, quizás demasiado, la verdad, sobre todo teniendo en cuenta que cuando comienza esta historia las protagonistas no tienen más de 15 años. Kura encandila a todo el que se cruza con ella. Lleva en la sangre la exótica mezcla de los blancos y los maoríes y sueña básicamente con dedicarse a la música y triunfar por los escenarios de Europa. Es lo único que le interesa. Para ella la cria de ovejas es algo bastante secundario y no parece tener especial interés en el legado que por herencia le corresponderá algún día. Conseguir su sueño le llevará por unos caminos que ni remotamente habría sospechado. 

Sarah Lark
Personalmente, como os decía, no he llegado a encariñarme con ninguna de las dos, aunque una vez sumergida en la historia no he podido dejar de leer sin parar. Reconozco que al principio me daba la sensación de estar leyendo una historia mucho más romántica de lo que esperaba y no acababa de convencerme, pero no sé exactamente en qué punto logró atraparme y lo leí mucho antes de lo que esperaba.
Además de ambas protagonistas femeninas, también nos encontraremos con tres personajes masculinos destacables y que en conjunto me han gustado mucho más que Kura y Elaine. 

-William Martyn, que en mi opinión quizás sea el más interesante de los tres. En cuanto conoce a Elaine comienza a hacer planes sobre el futuro de ambos hasta que sus ojos se cruzan con los de Kura, entonces todo cambia radicalmente. Además de visualizar un futuro mucho mejor, surge algo que con Elaine no tenía: auténtica pasión . Este es un personaje que al principio me pareció sobre todo muy interesado y avaricioso, pero que al final es el que mejor resuelve su situación.

-Thomas Sideblossom, que será quien con bonitas palabras conquiste a Elaine y la lleve al altar. Lamentablemente, Thomas no es lo que parece y la pobre Elaine no tardará en comprobarlo. Decir que Thomas y su padre son detestables es quedarse cortos. Demasiado malos.

-Y por último Timothy Lambert, ingeniero de minas e hijo del propietario de una mina de carbón. De la mano de Tim conoceremos las condiciones en las que trabajaban los mineros de la época. Es un personaje que me ha gustado mucho. A pesar de la oposición de su padre, lucha por introducir mejoras en las minas, incorporando nuevos avances para a facilitar el trabajo y la seguridad de los mineros. Llevará su lucha hasta las últimas consecuencias y será fundamental en la vida de Elaine. Tim es definitivamente el hombre ideal. Demasiado bueno.

Otras portadas del libro
En general es una novela ligera que se lee sin complicaciones porque una vez más el estilo de la autora, ágil, y ameno te lleva de la mano en una historia de amor, enfrentamientos familiares y celos que llevarán a las protagonistas a vivir una serie de situaciones alejadas de las comodidades a las que están acostumbradas y que ante todo les harán madurar para poder apreciar realmente el valor de las cosas, de sus familias y conseguir ser felices. En general me ha parecido más romántica que la primera.

Una novela que nos sigue mostrando las diferencias que había a finales del siglo XIX entre blancos y maoríes (aunque con este título pensé que profundizaría más en el tema aborigen y no sólo en la música, que es de lo que más nos habla), donde vemos qué valor le da cada cultura a la misma cosa y donde se describe con detalle la época de los buscadores de oro, el duro trabajo en las minas de carbón y las precarias condiciones en las que debían trabajar los mineros, a la vez que vamos viendo cómo se va modernizando una sociedad que poco a poco va creciendo (la llegada del ferrocarril, el transporte del ganado en barcos, las máquinas de coser...) y aunque en menor medida que en la primera parte de la trilogía, volvemos a ver cómo funcionan las granjas de ovejas, a las que ahora se suman las de ganado vacuno. También toca temas tan delicados como los malos tratos y los celos (algo que desgraciadamente sigue siendo un tema de lo más actual).

En definitiva, una entretenida historia, que sin llegar a gustarme con el primer libro, me deja con ganas de cerrar esta trilogía que espero caiga en mis manos en cuanto la publiquen.
Fotografías utilizadas: