Ecos del pasado (Charlotte Link)

TITULO ORIGINAL: Das Echo Der Schuld
TRADUCCION: Beatriz Galán Echevarría 
AUTOR: Charlotte Link
EDITORIAL: Salamandra 
ISBN: 978-84-9838-168-9
PÁGINAS: 416
PRECIO: 21,50€

CONTRAPORTADA:
Cerca de la isla escocesa de Skye, en el mar del Norte, un carguero embiste a una pequeña embarcación y la envía a pique en cuestión de segundos. Los náufragos, Livia y Nathan Moor, son rescatados con vida y acogidos provisionalmente por Frederic y Virginia Quentin, que, con su hija de siete años, forman una familia estable y muy avenida que está a años luz de imaginarse que acaba de franquearle la entrada a un peligroso germen que minará los cimientos de su acomodada existencia. Por un lado, Nathan sacará a la luz las miserias individuales y el secreto entramado de culpas, remordimientos y frustraciones que conforma en realidad la vida de los Quentin. Y por otro, la amenaza de un asesino de niñas surge precisamente cuando, a imagen y semejanza de aquella embarcación, su matrimonio zozobra peligrosamente. 

Antes de escribir esta reseña he repasado los comentarios que dejasteis en la entrada del BBF del libro, donde os mostraba el principio del mismo y salvo a Carmen, al resto no os sonaban ni el libro ni la autora. La verdad es que no hay demasiada información sobre ella en internet, al menos en castellano, pero según la solapa del libro, es muy conocida en su país (Alemania) y sus novelas muy leídas no sólo allí, sino también en aquellos países en los que se han publicado; además varias de ellas cuentan con adaptaciones para la pequeña pantalla. Hasta el momento tiene publicados en España cuatro libros, todos en el sello Salamandra, en formato de tapa dura y sobrecubierta, aunque las tres primeras también se pueden encontrar en bolsillo: La casa de las hermanas (2002),  La cultivadora de rosas (2005), Después del silencio (2005) y Ecos del pasado (2008)

Me falta "Después del silencio" y tengo pendiente de leer "La cultivadora de rosas", pero ya os puedo asegurar que leer las leeré, porque independientemente de lo bien que escribe esta mujer, sus historias te atrapan rápidamente.

Esta novela arranca con el naufragio de un yate frente a las islas Hébridas, en la costa oeste de Escocia. Sus tripulantes, Nathan y Livia, un matrimonio alemán, salvan la vida de milagro, pero de repente se encuentran sin nada. Su vida es lo único que les queda, ya que para embarcarse en esa travesía por mar, vendieron todas sus posesiones e invirtieron hasta el último céntimo en un barco que ya no tienen.

Tras conocer la noticia, otro matrimonio (Frederic y Virginia), que está pasando sus vacaciones en la zona con su hija de siete años, les dan cobijo mientras no solucionan el problema, aunque para ser exactos, habría que decir que quien les da cobijo es Virginia, ya que su marido no está de acuerdo. Podría parecer egoísta por parte de Frederic, teniendo en cuenta la situación del matrimonio alemán, pero sus vacaciones están a punto de terminar y no le apetece dejar a unos extraños en su casa, mientras ellos regresan a Norfolk, lo que a mí me parece bastante comprensible. Sospecha que se pueden pegar a ellos como una lapa, sobre todo ahora que se encuentran sin recursos de ningún tipo.

Al poco de llegar a Norfolk, Frederic que está intentando hacerse un hueco en la vida política, debe viajar a Londres, donde suele pasar solo varios días, hasta que regresa con su familia los fines de semana y es durante esa ausencia cuando Nathan, de repente, se presenta ante la puerta de Virginia. Tras la sorpresa inicial, le dice que ha dejado a su mujer en el hospital y que él se hospeda en un hostal, pero como no tiene dinero, Virginia le ofrece la habitación de invitados. Aquí una ya empieza a pensar "cuánta razón tenía tu  marido maja". 

Por otro lado y mientras las vidas de estos dos matrimonios se van entrelazando, otro hilo argumental se va desarrollando dentro de la novela y es la desaparición de una serie de niñas, que pasados unos días aparecen muertas, con claros signos de haber sufrido abusos sexuales.

La narración va alternando la parte de misterio que rodea la desaparición de las niñas y la investigación policial, con la relación que se va estableciendo entre los personajes adultos que la autora ha sabido retratar de forma magistral, profundizando en el mundo interior de cada uno de ellos con detalle. Poco a poco nos irá mostrando sus vidas y contando sus historias para que lleguemos a conocerlos a fondo elaborando para ello un estupendo retrato psicológico de todos ellos.

Nathan, es un tipo que da repelús, así de claro. Es un manipulador nato y no deja de sorprender al lector cómo influye de forma tan inquietante en Virginia, cómo es capaz de leer en ella como si fuera un libro abierto y cómo consigue meterse en la vida de otras personas sin la más mínima vergüenza y comportándose como si su situación fuera de lo más normal. Pero, ¿qué pasa con su mujer? ¿es realmente quien dice ser? Ver cómo consigue que Virginia le vaya contando cosas que ni su propio marido sabe, es simplemente increíble.

Livia, aparece retratada como una mujer temerosa, apocada, que no se atreve a contradecir a su marido en su aventura marítima, cuando lo que realmente ella desearía es haberse quedado en su ciudad, en una casa que no se mueve sobre el agua, rodeada de la gente que conoce y a la que puede ver cada día. Necesita echar raíces y no una vida errante.

Fréderic, no acaba de saber cómo hacer feliz a su mujer. Aceptó que viviera en Ferndale House, un enorme caserón en Norfolk, alejada del bullicio de Londres donde tenían un magnífico piso. Nota que la melancolía rodea a su mujer pero ignora cómo llegar a ella. Sabe que algo le oculta y que prefiere "esconderse" entre árboles que rodearse de gente lo que para él es un problema. Pretende ser una parte muy activa del partido conservador y dar una imagen familiar de unidad es muy importante. Siempre teme el momento de pedirle que acuda con él a algún acto. Personalmente y aunque no creo que pudiera soportar vivir con un político (lo siento pero yo sería un poco Virginia en este sentido) es un personaje que me ha gustado mucho.

Virginia, vive, o al menos vivía hasta la aparición de Nathan, aislada del mundo. En lugar de vivir en Londres para poder estar con su marido a diario, prefiere la tranquilidad o mejor dicho la soledad que le ofrece Norfolk. Ni siquiera habla con las madres de otras niñas cuando lleva a su hija al colegio, se diría que huye de ellas. Simplemente mantiene conversaciones con el matrimonio que se encarga de mantener en buen estado Ferndale House. Virginia arrastra una carga con ella, es el "eco de su pasado" lo que le impide ser feliz y sentirse libre. Me temo que su actitud hizo que no me acaba de caer bien en ningún momento y ni siquiera acabar sabiendo su historia hizo que eso mejorara demasiado.

Fotograma de la película basada en esta novela. Por la imagen
deduzco que son Virginia, su hija Kim y Nathan
Como personajes secundarios, tendríamos a las niñas desaparecidas y a sus familias. La autora nos relatará cómo el asesino contacta con ellas, lo fácil que es convencer a un niño de cualquier cosa, siempre que le digas lo que está deseando oír y sobre todo veremos el dolor de las familias primero ante las desapariciones, y sus reacciones tras la aparición de los cuerpos.

Como os dije en los comentarios del BBF, este libro no me duró nada entre las manos. Es una lectura emocionante de principio a fin, y aunque no tenía nada claro cómo iba a terminar lo cierto es que el final me pilló por sorpresa. Varias veces durante la lectura me he encontrado hablando en voz alta con Virginia "no me puedo creer que lo alojes a este tío en tu casa, ¿cómo es posible que te dejes manipular así?, ¿no ves que Nathan es un aprovechado y un cara dura?" y claro, la mujer no me contestaba.

Es una historia muy bien construida, aunque es cierto que tras desvelarse algunos secretos te quedas con ganas de saber más cosas más sobre algunos personajes, pero en líneas generales es un libro intenso que se lee con curiosidad, expectación e impaciencia, y sobre todo muy bien escrito.

Sé que me ha quedado una reseña un poco larga de más, pero ya que nadie conocía a la autora ni sus libros, espero haberos picado la curiosidad, al menos para probar con alguno de sus títulos.
Fotografías utilizadas: