Saber perder (David Trueba)


Leído en Marzo 2010
AUTOR: David Trueba
EDITORIAL: Anagrama
PÁGINAS: 520
PRECIO: 12€

SINOPSIS:
Sylvia cumple dieciséis años el día en que comienza esta novela. Para celebrarlo organiza una falsa fiesta que sólo tiene un invitado. Horas después sufrirá un accidente que significará su entrada en la vida adulta. Su padre, Lorenzo, es un hombre separado que trata de tapar los agujeros que el fracaso laboral han causado en su rutina. Ariel Burano es un joven jugador de fútbol que deja Buenos Aires para fichar por un equipo español. La caja de los triunfos no parece difícil de abrir para su superdotada pierna izquierda y será cuestión de tiempo que el estadio coree su nombre. El anciano Leandro, en cambio, es precisamente tiempo lo que no tiene. Estos son los cuatro personajes principales de Saber perder. Con las relaciones entre ellos se trenza un apasionante relato de supervivientes. Una mirada inteligente, llena de humor y emoción, pero que reivindica, por encima de todo, la maravillosa aventura de vivir.


Con esta historia viajamos a Madrid, donde viven los cuatro personajes principales de esta novela y cuyas vidas se irán entrelazando a medida que nos vamos adentrando en ellas:

SYLVIA: Acaba de cumplir 16 años y curiosamente es la mas madura de los todos los personajes. Por ser la más joven, pienso que es la más pasional y tiene claro hasta dónde va a llegar su historia con Ariel, así que lo acepta y decide disfrutar del momento.

LORENZO (padre de Sylvia): Es un hombre gris, apagado. Puedo llegar a entender la frustración por su mala suerte y por todo lo que ha ido perdiendo en el camino, aunque no justifico lo que llegó a hacer y que es algo que lleva sobre su conciencia como una losa.

LEANDRO (abuelo de Sylvia): Lo siento, pero no puedo con este personaje, verdadero asquito es lo que ha conseguido darme. Su mujer enferma terminal y él comienza a irse de putas hasta que tiene que volver a hipotecar su domicilio para poder pagar esos servicios. Estuve deseando que le diera algo en cama ajena. Se encapricha de una nigeriana llamada Osembe, más lista que un ajo y que por supuesto acabará haciendo que Leandro se sienta un monigote ridículo.

Y por último, tenemos a ARIEL: Un brillante futbolista argentino, pero al que en España las cosas no le van tan bien como cabría esperar. Una noche atropella a Sylvia y de ahí surge su relación. Su historia personal es la que menos me ha interesado, quizá porque el mundo del futbol me es totalmente indiferente, no me interesa nada relacionado con él, ni el juego, ni sus estrellas, ni las cantidades indecentes de dinero que mueve este deporte, así que las páginas dedicadas a este deporte, lo siento, me han aburrido bastante.

Los personajes secundarios también juegan un papel importante:
Aurora: la abuela de Sylvia. Siempre ha cuidado de que su marido no se preocupara de nada y ni siquiera comparte con él sus diagnósticos médicos. Lo que no entiendo es cómo él no siente curiosidad por saber nada, de verdad que este señor me ha parecido el más egoista de los personajes.
Pilar: la madre de Sylvia, una mujer que se ha atrevido a vivir, huyendo de una relación muerta y lanzándose en busca de su felicidad.
Osembe: la prostituta que ofrece sus servicios a Leandro, sabrá engatusarlo y ¡de qué manera!
Y Daniela, la vecina ecuatoriana de Lorenzo, con quien este intentará establecer una relación, pero sin demasiado entusiasmo por parte de ella.

Una novela con personajes perdedores de principio a fin, que saben que lo son, y que reaccionan de distintas formas ante sus miedos.

David Trueba
A mí la novela en general me ha gustado pero no me ha entusiasmado. Por supuesto cada uno tiene sus gustos. Yo creo que está bien escrita con un lenguaje tan cotidiano que sería capaz de llegar a todo tipo de lector. Que nos habla de las realidades que nos rodean, de los problemas de una sociedad muy actual, y como tal toda la historia es una crítica hacia ella. Es una novela muy urbana, salpicada de detalles que todos conocemos y que podemos haber visto en cualquier programa de televisión o en el telediario de cualquier día. Toca temas como la inmigración, tanto desde el punto de vista del jugador extranjero con una ficha millonaria, como la de los “sin papeles” cuyo destino pende constantemente de un hilo, la prostitución, las enfermedades... Cualquiera de nosotros podría reconocer en uno de estos personajes o en casi todos a alguien que nos rodea sin mucho esfuerzo, pero a mí ha llegado a deprimirme, así que si estás de bajón no sé yo si esta sería la novela adecuada. Sin embargo si te gustan las historias con temas reales y sin adornos aquí encontrarás una buena historia.

Por cierto si hojeas el libro rápidamente da la sensación que es todo narrativo, sin un solo diálogo en su interior, pero lo cierto es que todos los diálogos están perfectamente introducidos en la narración, sin guiones que indiquen la frase de cada personaje, pero haciéndola igualmente ágil para el lector.


Fotografía utilizada:
- del autor: http://www.elimparcial.es:6681/files/fotos/david_trueba.jpg