La fiesta de Orfeo (Javier Márquez Sánchez)

(Leído en Diciembre 2009) Nº 85

SINOPSIS:

Inglaterra, 1956. El gobierno británico está desconcertado ante los horribles sucesos acontecidos en una aldea de la frontera escocesa. El caso es puesto en manos de un agente de Scotland Yard especializado en sucesos extraños, el inspector Andrew Carmichael, y su compañero, el detective Harry Logan. Al mismo tiempo, una modesta compañía cinematográfica, Hammer Films, se ha propuesto volver a poner de moda el cine de terror con una innovadora y truculenta adaptación de "Frankenstein. Para ello contratan al actor televisivo Peter Cushing y le encargan, de cara a preparar su papel, que recurra a diversos especialistas para profundizar en las raíces del miedo humano. Todos coinciden en la búsqueda de "La fête du Monsieur Orphée, un misterioso rollo de película de los años del cine mudo que parece ir dejando un rastro de destrucción y tragedia tras ella.

Ayer finalicé la lectura de la primera novela de ficción de este prometedor autor, con la que he de confesar he pasado unas cuantas tardes muy agradables.
Me ha recordado mucho a aquellas películas que veía de pequeña cuando sólo había dos canales de televisión y las películas de los sábados y domingos eran sagradas. Ninguna era mala. Y es que esta novela es ante todo un homenaje al cine de principio a fin. Sobre todo por uno de sus personajes principales, el actor Peter Cushing, que los que sois muy jóvenes a lo mejor no recordais, pero que protagonizó muchas de esas películas que yo ví de pequeña. Con suerte algunos lo reconocereis por su papel en Star Wars como Grand Moff Tarkin (malvado gobernador del imperio galactico al mando de La Estrella de la muerte")

Aquí en alguno de esos papeles que yo recuerdo tan bien

 Sherlock                          Frankenstein                       Gran Moff Tarkin

Para mí siempre será el Sherlock Holmes en “El sabueso de los Baskerville”, una peli del 59 que me dio mucho miedito, claro que tenía como 28 ó 30 años menos y se me puede perdonar.

En fin, que ésta es precisamente una de esas historias que me han recordado el ambiente de aquellas películas. Todo en ella es muy inglés, el ambiente, los escenarios, los títulos “Lord”, “Profesor”, “Doctora”..., Scotland Yard.
La historia comienza de modo muy truculento con el asesinato de todos los habitantes de un pueblo, a manos de sus propios hijos. Para intentar esclarecer los hechos se pone al frente de la investigación Andrew Carmichael (un personaje que me ha caído muy bien) y su compañero Harry Logan (¿habrá querido el autor hacer aquí un homenaje a Sherlock y Watson? ¡por supuesto!)

Por otro lado veremos como la productora Hammer (de no muy amplio presupuesto), quiere contratar a Peter Cushing como protagonista en una nueva versión sobre Frankenstein que pretende revolucionar el cine de terror hasta ese momento rodado, y para ello le pide a Cushing que se prepare personalmente para ser capaz de transmitir al público el miedo en sí mismo, que indague en lo que produce terror al ser humano en sus auténticos miedos, para lo que le aconsejan se entreviste con un especialista en el lado oscuro de las personas, el Profesor Arthur Aberline (un personaje, que al principio me pareció un pelín cascarrabias, pero que acabó pareciéndome entrañable) y cuya entrevista derivará en la visita a otro especialista, esta vez un experto en “ocultismo”, un millonario excéntrico y coleccionista de todo lo que tenga que ver con “el lado oscuro”, Lord Sherringford Meinster. Ambas entrevistas son como estar viendo una de aquellas películas.

Llegará un momento en que todos los personajes acaben unidos por un elemento común, que es ni más ni menos que la búsqueda de la película “La Fête du Monsieur Orphée” ¿leyenda o realidad? ¿Y porqué es tan importante encontrarla? Pues... NO LO PUEDO DECIR, sino ¡qué gracia tendría leer la novela!

Sólo diré que Peter Cushing llegará a convertirse en uno de sus propios personajes para lograr solucionar el misterio que envuelve esta historia y que desde luego le ayudará a bordar su papel de Victor Frankenstein.

La novela es ágil, te engancha con la historia, tiene momentos de “asquito” por las descripciones de algunas muertes, o sacrificios, que pueden poner algún pelillo de punta, pero me ha encantado.
Me ha gustado mucho el “cameo” de Boris Karloff cuando en uno de los capítulos visita la Hammer y acaba hablándoles sobre la famosa película de Orfeo, también se menciona al conocido Bela Lugosi, y cómo no a Christopher Lee, que protagonizó junto a Cushing esa versión sobre Frankenstein y en la que interpretaba al monstruo.
Muy gracioso cuando Peter le dice Christopher en su primer encuentro cara a cara:

- ¿quién sabe?. Si esto va bien, puedes acabar encarnando al mismísimo conde Drácula.

¡Un visionario Cushing! ¡ja,ja!
Personajes que no son quienes parecen ser en una historia interesante, que cuando compré no imaginaba por donde iba a salir (quizá hubiera preferido algo menos “diabólico”) y que cumple con el deseo de su autor de “entretener”. Todo ello envuelto ¡cómo no! Por el humo de una buena pipa.

Por cierto, jugando un poco a ponerle cara a los personajes mientras leía he decir que coincido con alguno de los que pensó el propio autor y que podeis ver en su web. Yo también imaginé a Carmichael como un posible Michael Caine y a el profesor Aberdine como Sean Connery. ¡je,je!
Os dejo el trailer de este libro



pero si pinchais aquí iréis a la página web de esta novela.  Si alguno se anima, que la disfrute.


Por cierto féliz y largo fin de semana ¡¡HASTA EL MIERCOLES!!