Sinopsis:
La aparición en un campo de golf del cadáver desangrado de una mujer pone en jaque al Grupo de Homicidios de Sevilla: a la víctima le han cercenado los pies.
La inspectora Camino Vargas tendrá que cancelar las vacaciones previstas con Paco Arenas, su antiguo mentor y amor secreto con quien por fin convive, para ponerse a investigar en medio de una ciudad en alerta máxima por las condiciones climáticas y devastada por unas lluvias torrenciales que han dejado varios desaparecidos. Mientras tanto, aumentan las noticias que apuntan a que el asesino apodado el Animalista podría seguir vivo y no estaría actuando solo: unos hombres despellejados en una granja, un sangriento suceso en un acuario y un misterioso robo en el puerto de Huelva parecen dibujar un plan grotesco. Pero pronto toda la brigada se verá implicada en una carrera contrarreloj para rescatar a millones de personas de un peligro mucho mayor del que nadie se había percatado antes.
Trilogía Camino Vargas 3
“Planeta” me ha parecido un cierre estupendo para la trilogía “Camino Vargas” de Susana Martín Gijón. La novela arranca con un crimen en un campo de golf, a pocos kilómetros de Sevilla, y desde ahí mantiene un ritmo ágil, muy apoyado en el diálogo, que hace que la historia avance casi sin darte cuenta hasta un tramo final imposible de soltar.
Me ha gustado mucho cómo conecta con "Especie", así que yo recomiendo leer las novelas en orden para disfrutar bien de la evolución de los personajes.
Camino en su trabajo sigue siendo fiel a sí misma —impulsiva, caótica, resolutiva, brillante en su trabajo—, y en lo personal, parece que ha encontrado un poco de estabilidad (aunque no todo será de color de rosa). Volvemos a encontrarnos con su equipo y sus vidas personales, Pascual y su preocupación por su hija y las redes sociales, Fito que tiene grandes problemas personales que le harán buscar el equilibro entre el bien y el mal. Entre familia y deber y Lupe y el hastío matrimonial en el que vive. Todo esto, en mi opinión, le aporta credibilidad a los personajes y humanidad al conjunto.
Además, me ha gustado que como las novelas anteriores tenga un trasfondo de denuncia social muy necesario, tratando temas como el cambio climático y la ambición humana que destroza el planeta, pero sin dejar de lado temas como las adicciones o la violencia de género.
En cuanto al final, me han sorprendido algunos derroteros de ciertos personajes, algo que agradezco mucho, y estoy segura de que la autora podría seguir tirando del hilo de esta historia en algún momento si quisiera, pero para mí ha sido un buen final y creo que es una trilogía más que recomendable.
La gente que solo ve la vida de una forma se incapacita a sí misma para respetar otras opiniones y eso siempre es peligroso. Me da igual de dónde venga. Religioso, político, ultra futbolero...
Le gustaría contárselo, abrirle su corazón, decirle que sí, que se ha convertido en un extraño, que hay un muro entre los dos que lleva mucho tiempo siendo incapaz de derribar, que cuanto más lo intentó, sin conseguirlo, más alto y grueso se hizo y que ahora ya ha perdido la esperanza y ni siquiera se esfuerza. Pero es ese mismo muro el que le impide decirle nada. Y, lo que es peor, sabe que es ese mismo muro el que hace que a él tampoco le importen sus sentimientos. Ni los comprende ni le importan.
















