5 sept 2019

El jilguero (Donna Tart)

TÍTULO: El jilguero
AUTOR: Donna Tartt
EDITORIAL: Lumen

Sinopsis Editorial:

Al empezar El jilguero vamos enfocando una habitación de hotel en Amsterdam. Theo Decker lleva más de una semana encerrado entre esas cuatro paredes, fumando sin parar, bebiendo vodka y masticando miedo. Es un hombre joven, pero su historia es larga y ni él sabe muy bien por qué ha llegado hasta aquí.

¿Cómo empezó todo? Con una explosión en el Metropolitan Museum hace unos diez años y la imagen de un jilguero de plumas doradas, un cuadro espléndido del siglo XVII que desapareció entre el polvo y los cascotes. Quien se lo llevó fue el mismo Theo, un chiquillo entonces, que de pronto se quedó huérfano de madre y se dedicó a desgastar su vida: las drogas lo arañaron, la indiferencia del padre lo cegó y sus amistades le condujeron a la delincuencia. Su historia tuvo la ocasión de llegar a su final, en el desierto de Nevada, pero no. Al cabo de un tiempo, otra vez las calles de Manhattan, una pequeña tienda de anticuario y un bulto sospechoso que va pasando de mano en mano hasta llegar a Holanda.

Bueno, como os comenté antes del parón veraniego este año quería leer varias novelas que próximamente llegarán a las grandes pantallas y una de ellas era este "Jilguero" de Donna Tart, una extensa novela que me ha gustado pero sin llegar a ser una novela cinco estrella (en mi opinión, claro). Cuando comencé a leerla, decidí dividir el libro como si fuera una lectura conjunta y leer unas 50/60 páginas diarias, porque estaba segura de que en algún momento acabaría estancándome si me empeñaba en leerlo de forma seguida, y sinceramente creo que es lo mejor que pude hacer, eso y combinarlo con otras lecturas más dinámicas.

Y no es que "El jilguero" sea una novela lenta, simplemente tiene tramos que me parecieron muy interesantes e incluso algún día llegué a leer el doble de lo programado y otros sin embargo tropezaba con partes que se me hacían más cuesta arriba y me costaba avanzar más (en algún momento me quedé dormida), pero en general creo que es una muy buena novela y estoy deseando ver su adaptación. El primer trailer me pareció muy interesante y el segundo todavía me ha gustado más.


Otra cosa que he hecho (y lo hago siempre que se puede) es ver la ficha de los actores de la película y así mientras leía ya le puse cara a cada personaje. Eso ha sido genial y ahora no sería capaz de imaginar a una señora Barbour que no fuera Nicole Kidman, un Boris niño que no fuera Finn Wolfhard o un Theo Decker adulto que  no fuera Ansel Elgort.

La novela comienza con un Theo adulto que se encuentra en la habitación de un hotel en Amsterdam. Nos cuenta que ha soñado con su madre y enseguida nos lleva a su pasado, un pasado en el que tenía trece años y él y su madre están en el Metropolitan Museum de Nueva York haciendo tiempo antes de ir a un cita en el colegio de Theo. De repente una bomba estalla y Theo pierde a su madre. Antes de salir del museo en estado de shock le da tiempo a hablar con un hombre herido al que había visto previamente en compañía de una niña pelirroja de su edad más o menos. Este hombre le entrega un anillo y una dirección y además le dice que se lleve un pequeño cuadro (El jilguero de Carel Fabritius). A partir de ese momento la vida de Theo no volverá a ser lo que era y el lector irá viendo cómo el cuadro marcará el destino del chico convirtiéndose en una parte fundamental de su vida, fuente de preocupaciones y por otro lado de fortaleza. Es cierto que nunca pretendió quedárselo pero tras el paso de los años, era demasiado tarde para admitir que lo tenía.

Donna Tart
Theo se quedó solo con trece años y la novela nos van contando los diferentes períodos de su vida. 

- Tras la explosión y puesto que su padre los había abandonado y sus abuelos no quieren saber nada de él, al final pasa un tiempo en casa de su amigo Andy Barbour. Los Barbour son una familia de buena posición que lo acoge sin demasiado entusiasmo, la verdad, pero donde se hace querer. Y es que Theo es un niño encantador. Mientras dura su estancia con los Barbour, se dirige a la dirección que le dio el hombre moribundo del museo y allí entrega el anillo. Gracias a eso conoce a Hobie, alguien que también acabará siendo un pilar importante de su vida, pero finalmente aparece su padre con una nueva pareja y se lo lleva a las Vegas, justo cuando parecía estar encajando con los Barbour.

- En las Vegas conoce a Boris ¡menudo personaje!, fundamental en la novela y en la vida de Theo al que adentra en un mundo de alcohol, drogas y adicción, pero cuya amistad será de esas "para siempre". Ambos aprenden el uno del otro y tienen algunas de las mejores conversaciones de la novela. Sin embargo, la nada recomendable vida de su alcohólico padre, hace que las cosas se compliquen y algo ocurre que hace que Theo se sienta tan culpable que acaba dejando Las Vegas para regresar a Nueva York, donde Theo se reencontrará con algunos de los personajes que dejó tras marcharse a Las Vegas.

Como os decía al principio ha habido momentos durante la lectura que se me han hecho cuesta arriba, pero en general ha sido una historia que me ha gustado. Me ha gustado ver cómo el protagonista se va moviendo en diferentes momentos de su vida (y por supuesto con él se mueve el cuadro), cómo va evolucionando y aprende algo en cada una de esas etapas, cómo influyen en él las personas que va conociendo y también toda la parte que habla de las obras de arte, de falsificaciones, de antigüedades (a veces poco antigüas). 

"El jilguero" es una novela intensa por momentos, escrita fabulosamente (prueba de ello es el Pulitzer que ganó en el 2014) llena de ricos, fuertes e interesantes personajes. Desde luego Theo es un gran protagonista y el lector verá en él una brutal evolución a través de los años, Boris, te podrá caer bien o no, pero es ingenioso y una pieza fundamental de la historia, los Barbour son aparentemente la familia perfecta y vienen a ser todo lo contrario al padre de Theo y Hobie es un personaje encantador, generoso en extremo al que es imposible no admirar.

Yo no soy una experta en literatura y no voy a comparar esta obra con Dickens o con otros autores , como he visto en algunas críticas, porque no sabría hacerlo. Sólo os puedo dar mi opinión como lectora y aunque empecé con algo de temor el libro, ha valido la pena su lectura y aunque pienso que le sobran páginas he disfrutado con la narración que confieso también ha tenido algún giro inesperado que me ha dejado con la boca abierta. Quizás el final no me ha acabado de convencer, pero sin embargo me han gustado mucho las reflexiones finales del protagonista, así que estoy contenta de haberme animado a leerlo y decidida a ver su adaptación.
Para mí, y no pararé de repetirlo hasta que me muera, hasta que me caiga y me golpee mi desagradecida cara nihilista contra el suelo y esté demasiado débil para decirlo: es mejor no nacer que hacerlo en este pozo negro. Un sumidero de camas de hospital, ataúdes y corazones rotos. No hay liberación, no hay atracción, no hay «segundas oportunidades» [...] no hay más camino hacia delante que la vejez y la pérdida, y no hay otra salida que la muerte.
Para leer las primeras páginas pinchar AQUÍ

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