11 abr 2019

La red púrpura (Carmen Mola)

TÍTULO: La red púrpura
AUTOR: Carmen Mola
EDITORIAL: Alfaguara

Sinopsis Editorial:


Un día tórrido de verano la inspectora Elena Blanco, al frente de la Brigada de Análisis de Casos, irrumpe en la vivienda de una familia de clase media y llega hasta la habitación del hijo adolescente. En la pantalla de su ordenador se confirma lo que temían: el chico está viendo una sesión snuff en directo en la que dos encapuchados torturan a una chica. Impotentes, presencian cómo el sádico espectáculo continúa hasta la muerte de la víctima de la que, de momento, no conocen el nombre. ¿Cuántas antes que ella habrán caído en manos de la Red Púrpura?  
La BAC ha estado investigando a esta siniestra organización desde que salió a relucir en el caso de «la novia gitana». Durante meses ha recopilado información de este grupo que trafica con vídeos de violencia extrema en la Deep Web, la cara oculta de la Red. Y a lo largo de todo este tiempo, Elena Blanco ha mantenido en secreto, incluso para su compañero el subinspector Zárate, su mayor descubrimiento y temor: que la desaparición de su hijo Lucas cuando no era más que un niño pueda estar relacionada con esa trama macabra. 

¿Dónde está? ¿Quién es realmente ahora? ¿Y cuáles son los límites que está dispuesta a transgredir para llegar a la verdad?

Pues ya está. Ya me he leído "La red púrpura". Me ha durado lo mismo que su predecesora, apenas día y medio, pero mucho me temo que si para valorar "La novia gitana" casi  me faltaron "gusanitos", de lo mucho que me gustó y lo bien que me lo pasé leyendo, con esta segunda parte a la que tantas ganas le tenía, me van a sobrar un par de ellos, porque sí, es una novela que aprueba, sobre todo porque se lee igual de rápido y resuelve todas las dudas que nos dejó el final de "La novia gitana", pero que no ha estado a la altura de aquella. A lo mejor no esperar nada en concreto de "La novia gitana" me hizo disfrutar de ella mucho más y por el contrario, esperar tanto de "La red púrpura" haya sido el error. Por supuesto esto es solo mi modesta opinión, además la novela acaba de publicarse y seguro que pronto habrá muchas reseñas en la red, pero de momento he preferido no buscar ninguna opinión, así que ya veré si después de publicar esta reseña coincido con alguien.

La novela comienza unos meses después del final de "La novia gitana". La BAC (Brigada de Análisis de Casos) con la inspectora Elena Blanco al frente, está intentando desmantelar la Red Púrpura, una oscura organización que ya aparecía en la primera novela y que se dedica a vender aquello para lo que algunas personas (por llamarlas de alguna manera) están dispuestas a pagar:  violencia pura y dura, pero eso sí, en riguroso directo. Por supuesto no será fácil llegar desmantelar una organización como esta que solo puede aparecer en un lugar como la Deep Web, pero a la inspectora Blanco, que parece haber perdido el norte en esta historia, casi le va la vida en ello.

Las primeras pistas les llevan hasta la casa de una familia normal y corriente que se lleva un susto de muerte al ver como su hogar se llena de policías que directamente van hasta el dormitorio de su hijo adolescente para pillarlo "in fraganti" viendo unos de esos repugnantes vídeos snuff donde una chica está siendo terriblemente torturada. Que puedan salvarla, dependerá de la rapidez con la que actúen tras hablar con el chaval y quizás también sea el modo de averiguar dónde está Lucas, el hijo de Elena, al que alguien se llevó hace ocho años. A partir de aquí, la BAC irá tirando de las pistas que van apareciendo hasta llegar a un final que me encantaría decir que fue sorprendente, pero lo cierto es que fue todo lo contrario. El problema no es que el final no me ha haya sorprendido, sino que toda la novela se ve venir. Es curioso porque con "La novia gitana" me pasó al revés, no acerté ni una, pero aquí, prácticamente cada personaje nuevo que aparecía ya tenía claro el lugar iba a ocupar en la historia y me encantaría haberme equivocado, pero ... no.

El libro está dividido en cinco partes precedidas por un capítulo en cursiva donde el lector tendrá la información que Elena desea: sabrá qué ha sido de Lucas, que personalmente diría que es el personaje más interesante del libro porque así como en el primero todos los personajes que forman el "equipo" de la BAC me parecieron muy interesantes, aquí se me han quedado un poco cojos, salvo quizás Orduño. Y digo "equipo" entre comillas porque en esta novela Elena parece olvidar que tiene un equipo. Se guarda tanta información para ella, convierte todo en algo tan personal y va tan a su bola que si no fuera porque continúa con su afición desmedida a la grappa y a cantar canciones italianas en el karaoke casi no se la reconoce. No solo parece haber perdido el norte por momentos, sino también los papeles. Menos mal que Mariajo, la sexagenaria experta en informática de la BAC, y mi personaje favorito, no se corta a la hora de ponerle a Elena los puntos sobre las íes.

Fotografía de depor.com
La verdad es que con las ganas que tenía de leer esta novela, ha sido una pena encontrarla tan "previsible", me ha parecido que hay menos sorpresas, menos giros inesperados que me dejaran con la boca abierta dándole la vuelta a "mis teorías", más bien las iba confirmando una a una.

Sí me ha gustado la ambientación de la historia que nos lleva por distintos pero conocidos lugares de Madrid, pero sobre todo el dilema que plantea, porque Elena en el fondo en esta novela es más una madre en busca de su hijo que una policía, pero ¿qué haríamos (las que somos madres, al menos) en su lugar? ¿Estaríamos de acuerdo con la forma de actuar del padre de ese muchacho que pillan viendo el vídeo snuff o todo lo contrario?

Por supuesto también te deja pensando que aunque esto es una novela, seguro que existe un mercado en la Deep Web, donde teniendo dinero puedes encontrar lo que quieras. Si en "La novia gitana" la muerte de las hermanas me resultó desagradable, leer sobre gente que paga por ver morir en directo a otra, que pujan por torturarlas de un modo u otro, eso me ha revuelto el estómago directamente. Muchas veces digo que merecemos la extinción y leyendo estas cosas me reafirmo.
... me gusta la violencia. No, no la violencia, en el insti nunca me meto en peleas, soy de los que se ponen a separar. Es la ultraviolencia. Tira de mí, no lo puedo evitar, es como una droga. (Pág. 54)

Otra cosa que me ha gustado del libro es que queda perfectamente cerrado. No habría necesidad de una tercera entrega (que no sé si está o no prevista), pero de lo que sí me ha dejado con ganas es de ver las novelas adaptadas a serie de televisión. No sabría qué cara ponerle a los personajes, pero promete...

Para mí está claro que "La red púrpura" es una novela que tienes que leer si te quedaste con cara de póker cuando terminaste "La novia gitana", eso es indudable. Además se lee rápido, es ágil, entretenida y va a aclararte todas las dudas. Y si no has leído a Carmen Mola, y te apetece, te recomiendo que empieces por "La novia gitana", aunque son casos diferentes siempre es mejor leerlas en orden.

Hoy  no hay foto de la autora, porque seguimos sin saber quién es, pero AQUÍ  os dejo el enlace para leer las primeras páginas de la novela.

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